«El eucalipto es como el Estado, chupa y se lo lleva todo para él»

Adolfo Cordero LA ECOLOGÍA

GALICIA

CARBALLEDO

15 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Esta frase, dicha por campesinos de Tailandia y recogida por Joan Martínez Alier en su libro El ecologismo de los pobres, es un claro ejemplo de cómo la sabiduría popular capta la esencia de muchos problemas ecológicos, que muchos científicos son incapaces de ver. Cualquier actividad productiva intensiva ocasiona cambios en los ecosistemas, que benefician a algunas personas e inevitablemente perjudican a otras. No es posible por lo tanto expresar una opinión sin ponerse a un lado o al otro del problema.

En estos días ha surgido, por enésima vez, la polémica acerca de las plantaciones de eucaliptos. El detonante ha sido el informe del Comité Científico de Flora y Fauna Silvestres del Ministerio de Agricultura, que, una vez analizada la evidencia científica, ha concluido que el Eucalyptus globulus muestra una clara capacidad invasora en Galicia, particularmente después de un incendio, y extiende esta conclusión a otras especies de eucaliptos empleadas en la explotación forestal. Como era de esperar, los lobbies que se benefician del cultivo del eucalipto han arremetido contra dicho dictamen y contra los miembros del Comité, acusándolos de emitir opiniones sin base científica, curiosamente basándose en otro informe encargado a un catedrático, que argumenta que el eucalipto no es invasor porque tiene gran importancia económica, como si una cosa tuviese relación con la otra. 

Pero la verdad es la verdad, la digan los campesinos de Tailandia o un catedrático. El eucalipto es una especie exótica de origen australiano. Se argumenta que también el maíz, la patata o incluso la camelia son especies exóticas. El problema no es que el eucalipto sea exótico. El problema es que es invasor: se extiende mucho más allá de donde se planta y tiene efectos devastadores sobre la biodiversidad. Ni el maíz ni la camelia ni ninguna otra de esas plantas que han salido en el debate actualmente son invasoras. Tampoco es válido el argumento sobre el roble, que está invadiendo Galicia desde la última glaciación (hace 8.000 años). Esto es absurdo: no se puede extender el concepto de especie exótica a lo que ocurrió antes del descubrimiento de América. El roble es, por tanto, nativo en Galicia.