¿Por qué el AVE gallego llega tarde?

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Previsión de las obras del tramo Lubián-Ourense
La Voz

El ADIF fue incapaz de solucionar los problemas surgidos en la obra desde el 2013, y se dilapidó el amplio colchón de tiempo para terminarla cómodamente en el 2018

02 feb 2017 . Actualizado a las 15:30 h.

La puntualidad y la fiabilidad es uno de los factores que los usuarios de los servicios de alta velocidad aprecian más. Pero en el caso de las obras del nuevo acceso ferroviario a Galicia la historia más reciente está envuelta en engaños colectivos y frustraciones, de ahí la sensación de que el AVE de los gallegos siempre llega tarde.

Lo curioso es que el plan de ejecución de las obras que se elaboró para sustentar el plazo del 2018, según explican personas implicadas en el proyecto, tenía un amplio colchón de tiempo -unos 20 meses- para prevenir los más que posibles imprevistos en una obra de montaña tan compleja como son los cerca de 100 kilómetros entre Lubián (Zamora) y Taboadela, a las puertas de Ourense.

El plazo del 2018, visto desde el 2012, cuando se adjudicaron la mayoría de los tramos, era más que factible. Casi todos los contratos para construir la plataforma -la explanada sobre la que se sitúa la vía y el resto de los elementos de la superestructura, y por tanto la obra civil más compleja y dilatada- se adjudicaron entre finales del 2011 y el 2012, con unos plazos de ejecución que oscilan entre los 28 meses y los 40. A excepción de los tres más próximos a Taboadela, cuya plataforma está terminada desde el 2013, la mayoría de los tramos con plataforma doble entre Lubián y Porto deberían estar listos para la instalación de la vía en el 2015, de forma que el despliegue de la superestructura podía realizarse con un amplio margen de tiempo, muy superior al año y medio que suele emplearse en instalar las vías, poner a punto la electrificación y habilitar los elementos de seguridad y señalización.

También quedaría tiempo de sobra para el período de pruebas y poder inaugurar la línea con ERTMS, el sistema que monitoriza en todo momento la marcha del tren, y no con ASFA, como está sucediendo en la mayor parte de las líneas de alta velocidad. La línea podía ponerse en servicio con garantías y seguridad sin prisas.

Pero el plan de obra inicial fue quebrándose poco a poco. Primero en los tramos zamoranos próximos a la frontera con Galicia. Después en muchos otros entre Lubián y Ourense. Fuentes conocedoras de las obras aseguran que la mayoría de los tajos sufrieron algún parón desde que firmaron el acta de replanteo, el inicio oficial de la obra. Muchos de estos problemas técnicos y desavenencias con las constructoras, aderezados por la crisis y las dificultades presupuestarias, surgieron en el 2013, cuando comenzaron a presentarse modificaciones de proyectos por causas diversas, desde el método para evacuar el agua de un túnel hasta la fórmula para construir los viaductos, algunos de los cuales, a día de hoy, están sin empezar. Es el caso del tramo más problemático de todo el recorrido, Portocamba-Cerdedelo, que construye Dragados-Tecsa, del grupo ACS, que dirige Florentino Pérez. Llama la atención la delicadeza y discreción con la que Fomento evita los nombres de las empresas con las que mantiene un duro pulso desde hace tiempo en más de veinte tramos en toda España.

Así, mientras la ministra de Fomento, Ana Pastor, publicitaba en Galicia las bondades de los Presupuestos, la ejecución presupuestaria se reducía por lo general a la mitad, pues no puede gastarse el dinero en la nada. Los parones se alargaban a medida que el ADIF estudiaba las modificaciones, que a menudo no podía atender porque suponían más del 10 % del importe del contrato, y en este caso la ley es tajante. Mientras parecía que en la superficie todo iba bien, en el fondo había una guerra sorda con las constructoras en la que parece que está cerca el armisticio. Estaban en juego varios centenares de millones de euros en toda España, mientras los obreros se iban al paro y se cesaba al director general de Construcción, Javier Gallego, por ser incapaz de salir de este bucle. Los éxitos no se heredan, pero los problemas sí, y este es el legado para los nuevos altos cargos de Fomento y el ADIF.

Visto lo visto, casi resultan cómicas las declaraciones del portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, quien dijo que el AVE gallego avanzó más que el vasco «por preferencia personal de Mariano Rajoy y Ana Pastor», en referencia al origen gallego de ambos.

Portugal comienza a electrificar los tramos pendientes entre Oporto y Tui

Pasar de 2 horas y cuarto de viaje en tren a 1 y media entre Oporto y Vigo será posible cuando Portugal electrifique los dos tramos pendientes y España haga lo propio entre Guillarei y la frontera. La Administración lusa dio ayer el paso definitivo para la modernización de la línea del Miño contratando por 16 millones de euros la electrificación del tramo Nine-Viana, de 44 kilómetros. Otros 50 entre Viana do Castelo y Valença aguardan el mismo trámite, para poner en obras durante casi dos años la línea, informa Carlos Punzón.

«Chegaremos a Marte antes de que se termine», dice Ana Pontón

Los partidos de la oposición recibieron con escepticismo el nuevo plazo para el acceso de alta velocidad a Galicia, que podría ponerse en servicio a finales del 2019. La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, exigió al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que pida perdón a los gallegos en relación «coas mentiras do AVE nos últimos anos». «A este paso imos ver antes como os humanos chegamos a Marte que o AVE en Galicia», añadió.

Psoe

«Como mínimo, o 2022». La viceportavoz parlamentaria del PSdeG, Patricia Vilán, consideró ayer «irreal» el nuevo plazo. «Como mínimo será o 2022», dijo, pues asume que no se incluye el tramo Taboadela-Ourense.

En Marea

«É a crónica dunha rendición anunciada». El portavoz parlamentario de En Marea, Luís Villares, censuró el «servilismo» del presidente de la Xunta al aceptar «os prazos e as condicións» impuestos por Fomento. «É a crónica dunha rendición anunciada», resumió.

Alcalde de Vigo

Abel Caballero: «Olvidaron Cerdedo». El regidor vigués recriminó a Feijoo y al ministro de Fomento que en su reunión olvidaran la conexión hacia Vigo y Pontevedra por Cerdedo. También cree que se paraliza la estación de Vigo al vincular el proyecto de Mayne con la terminal de autobuses.

Alcalde de Ourense

Jesús Vázquez: «Estaremos vigilantes». El alcalde de Ourense, Jesús Vázquez, ve «positiva» la hoja de ruta fijada en Madrid por Fomento. En este sentido, aseguró que se mantendrá «vigilante» para que se cumpla la promesa de construir la variante exterior, pese a la solución provisional para el trazado urbano.