«Cuando se trata de la vida y de la muerte, el partido me importa un bledo»

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

«La ministra manda menos de lo que parece en esto del accidente del Alvia», asegura la diputada

09 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Teresa Gómez-Limón ha desarrollado un cierto discurso antisistema, así lo definirían algunos, desde el propio corazón del sistema. Diputada por el PP en la Asamblea de Madrid -con un escaño que obtuvo cuando abandonó Esperanza Aguirre-, quizás uno de los detonantes de ese cambio ha sido el accidente del Alvia, en el que sufrió heridas que podrían haberla dejado tetrapléjica. No asume que no haya dimisiones en el ADIF y Renfe. O que los dos grandes partidos, PP y PSOE, se opongan a una comisión de investigación sobre el accidente. Anuncia que deja la política, aunque va a agotar la legislatura y seguirá peleando en la asociación de víctimas que ha creado.

¿Cómo van las secuelas del accidente?

Físicamente voy bien. Estoy todavía muy afectada psicológicamente. Por supuesto no he vuelto a coger un tren. Pero es que tampoco cojo un avión o un metro... No cojo nada que no sea mi coche, nada que no tenga yo el control. Necesito tenerlo. Si no, me da la impresión de que los demás van a perderlo. Estoy haciendo terapia y espero superarlo con el tiempo.

Una psicóloga en terapia...

Me he resistido, ya sabe, en casa del herrero... Pero estoy haciéndola y espero superarlo con el tiempo. Lo que no quiero es tomar pastillas toda la vida.

¿Qué tal la reunión con la ministra Ana Pastor?

La ministra dio la cara, eso sí que es verdad. Estuvo acompañada por varios asesores que hablaron bastante poco. Nos ofreció solucionar asuntos relacionados con las secuelas sanitarias, pero se negó a la comisión de investigación, pues cree que es suficiente con la comisión que investiga el accidente en Fomento. Creemos que esa comisión no es independiente porque sus miembros trabajaron en Renfe o en el ADIF. La subcomisión en el Congreso tampoco nos satisface.

Intuyo que fue un encuentro tirante, ¿no?

Ella intentó ser amable, pero nosotros fuimos duros. Tenemos las cosas muy claras, y no nos dejamos llevar por que la ministra nos reciba. Esa es su obligación. Ella aguantó el tipo e intentó solucionar lo que puede solucionar. Porque me da la impresión de que todo lo demás no está en manos de ella.

¿Cree que la maquinaria del ADIF y de Renfe es imparable?

Imparable, y los negocios internacionales. Eso es lo que hay detrás y son poderes importantes. La ministra manda menos de lo que parece en esto del accidente del Alvia. Hace lo que le dejan.

Hay intereses que le superan.

Por supuesto. Y que afectan tanto al PP como al PSOE, porque coinciden completamente. No se diferencian ni un ápice.

¿Cree que una comisión de investigación, tal y como está el reglamento, puede arrojar más luz que la investigación judicial?

Eso es verdad. Hasta en una simple subcomisión vetaron expertos de IU y BNG.

Imagínese en una comisión...

Pero si haces una comisión los focos están ahí.

Quiere que se mojen, que den la cara, ¿no?

Claro. Yo creo que los responsables se tendrían que haber ido desde el minuto uno. Eso pasa en todas las democracias. Por decencia, un presidente del ADIF o Renfe pone su cargo a disposición. Y si no, le invitan a que lo ponga.

Tampoco hay dimisiones tras el aviso de peligro del jefe de maquinistas.

Ya ve. Y eso que tienen la obligación de buscar esa información, no solo lo que les llegue.

Es curioso, la izquierda minoritaria es la única que le apoya.

Lo único que importa en el PP y el PSOE es el partido. Hay gente aquí en la Asamblea que todavía no me ha dicho ni buenas tardes, quizás porque creen que soy una hereje. Cuando volví del hospital estaba fatal, con muchos dolores y lloraba todo el día. Pues tras hacer unas declaraciones, me llamaron para presionarme y evitar que hablara.

¿Quién le llamó para presionarla?

El consejero de Presidencia, Salvador Victoria, y el secretario de Estado de Fomento, Rafael Catalá, aunque este de forma más elegante. Victoria me dijo que cómo una diputada del PP podía decir estas cosas. Pues mira, una diputada del PP puede decir estas cosas porque estuve a punto de morir y he visto personas a trozos y mucho dolor a mi alrededor. Como comprenderá, cuando se trata de la vida y de la muerte, el partido me importa un bledo. Me pareció poco humano dada mi situación.

Por cosas como esta se ha desencantado con la política...

Por supuesto. Me dedicaré a mi profesión, que es muy bonita.

¿La invitaron a dejar su escaño?

No. Sería muy fuerte y lo contaría. Y no lo voy a hacer, porque no me tengo que avergonzar de nada. Simplemente defiendo mi derecho a la libertad de expresión. Hay dos cosas que no soy: ni obediente ni dócil. En el partido no quieren gente así.

Entiendo que se va porque está muy presionada.

Este es un sistema muy poco democrático y la política está pasando su peor momento. Y no quiero ser partícipe de este invento.

¿Como víctima, contactaría con el maquinista si él decide aproximarse?

Quizás si. Pero el que ha perdido un hijo o a alguien querido le será más difícil. Puede resultar más violento.