La burbuja de los peajes, la próxima en explotar

Carlos Punzón
c. punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

Las autopistas creadas en la década pasada están en quiebra por mala planificación y la fuga a las carreteras gratuitas

30 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La entrada de las empresas constructoras en el negocio de las autopistas, para crearlas y gestionarlas también, engordó en la década pasada una burbuja, que como ocurrió en los sectores financiero e inmobiliario, está a punto de explotar. Basadas en estudios de tráfico demasiado optimistas y en decisiones electorales, las autopistas creadas entonces se encuentran ahora al borde de la quiebra al ver cómo, al igual que todas las demás concesiones, sus tráficos se desploman.

Si el conjunto de las autopistas estatales bajaron en el 2012 casi un 11 % de tráfico, viales casi desiertos como la Radial 2 de Madrid perdieron a uno de cada cuatro usuarios. Solo 5.927 coches cruzan al día el vial entre Madrid y Guadalajara, como otros 5.606 toman la Radial 4 entre la capital de España y Ocaña, o 18.298 circulan por la M-12 para llegar a Barajas.

Nueve autopistas en total, la mayoría impulsadas en los alegres años dos mil, se encuentran en situación técnica de quiebra y seis incluso ya han instado el concurso de acreedores, sumando en conjunto una deuda de más de 4.000 millones de euros.

Vuelta a la nacionalización

En medio de la duda de dejarlas caer o preparar un plan similar al realizado con los bancos, el Ministerio de Fomento se decanta por crear una sociedad pública que se haga cargo de las autopistas que mayor sangría de tráfico sufren y que no han logrado hacer frente siquiera a los costes de las expropiaciones realizadas, como en las radiales madrileñas.

La fórmula pasaría por recuperar la desaparecida Empresa Nacional de Autopistas (ENA), de la que llegó a formar parte la AP-9 tras su quiebra. Fuentes del sector apuntan a que dicha fórmula podría incluso dar cabida a la implantación de peajes en las autovías más recientes, como hizo Portugal. Pero, tras varios mensajes contradictorios, Fomento lo rechazó por ultima vez la semana pasada, pese a que hay quien asegura haber visto en el ministerio un estudio realizado al efecto.

Lo que sí es seguro es que la caída en la actividad tiene en el abandono masivo de las autopistas un auténtico termómetro, especialmente en el caso de las que cuentan con alternativas viarias o de otros métodos de transporte como el AVE. Solo los que siguen valorando el tiempo por encima del precio de los peajes mantienen el negocio de las concesionarias.