Medidas de conciliación

GALICIA

Las críticas por la escasez de plazas públicas de guardería es una práctica habitual. ¡Malo si un día las escuelas infantiles comienzan a quedarse sin niños y a ofertar vacantes! Solo cabrían dos explicaciones: un frenazo aún mayor a la ya maltrecha natalidad gallega, o continuar en la escalada actual de desempleo. Porque una de las primeras medidas para ahorrar, como es lógico, es sacar al niño de la guardería.

Por mucho que se hable de socializar, de fines pedagógicos o de adquirir nuevos hábitos -a los tres años los pequeños ya van al cole-, la guardería tiene un fin claro: la conciliación. En base a este objetivo, la Xunta ha decidido dar más puntuación al hecho de que los padres trabajen. Porque tener un empleo, aunque muchos lo consideren hoy un privilegio, no significa ser rico. Los contratos precarios no solo existen sino que se multiplican, por lo que los servicios de conciliación tienen un claro destinatario en las parejas o familias monoparentales que trabajan. Lo que no es tan lógico ya es que más de la mitad de los centros echen el cierre a las seis de la tarde. ¿Cuántos padres y madres acaban su jornada a las 17.30 para estar a las 18 en la escuela? Los hay, pero cuántos no.