Cada semana recorre unos 70 kilómetros por caminos. Entre escuela y escuela. En su caso y en el de otros profesores en Galicia en su misma situación, esos son los pasillos del colegio. Ivana García (A Rabadeira, Coristanco) es profesora de inglés en el CRA Nosa Señora do Faro de Ponteceso, integrado por siete escuelas (un total de 69 alumnos). Es maestra itinerante y, por tanto, en un mismo día, se acerca hasta tres o cuatro centros. A la jornada siguiente, a los otros. Alternando. Ofrece una clase de unos 50 minutos, se sienta otra vez en el coche y se desplaza hasta el siguiente. «Son coma un panadeiro, pero o que levo é inglés», bromea mientras conduce. «A aula téñoa no maletero: unha bolsiña con flash-cards, deuvedés...». En cada escuela guarda otra carpeta, «no ordenador». «As aulas están moi ben dotadas tecnoloxicamente», explica. La pizarra digital está más que consolidada.
Después de diez años en este puesto ?en los que solo tuvo que lamentar un «pinchazo» y un pequeño incidente con un tractor?, se sabe todos los recovecos. «Ao primeiro ía máis amodo, pero agora xa coñezo todos os carreiros e todos os atallos. Controlo máis o tempo e sei se dunha escola teño que saír un pouquiño antes ou se podo arañar cinco minutos máis». Aparca su coche en el patio. Hoy, toca empezar por la escuela de Tallo. Saca las carpetas del maletero ?donde también transporta el material de decoración o para las fiestas con los pequeños?, entra, y la reciben los niños. «Profe, ¡mira que xersei me trouxo meu padriño de Londres!». Todo es familiar. En esta escuela tiene seis alumnos ?Chloe, Iris, Iván, David, Alba y Adrián?, entre 3 y 5 años.
Cada día, uno de ellos en su personal assistant. En inglés, Ivana manda ir disponiendo las sillas para comenzar. Entienden y obedecen. Algunos están very well y otros so-so. Se saludan en el idioma nuevo que aprenden, se preguntan qué tal, se chocan las five y recuerdan contenidos bailando con una canción: arriba, abajo, fuera, dentro, el cuerpo, los brazos, las piernas... «Aprenden moitísimo mellor se están nun contexto lúdico», asegura. Es hora de marcharse. «Profe, mañá vés?», le preguntan. Después del bye, Ivana se vuelve a sentar en el coche, rumbo a la siguiente escuela. Así siempre, de lunes a viernes.