La edificación crece en 26 concellos del litoral pese a la ley que la limita

GALICIA

El visado de proyectos descendió en el primer semestre en otros 35 municipios costeros de los 87 afectados

26 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

De los efectos de la ley más ambiciosa puesta en marcha en Galicia para preservar el litoral de la fuerte presión urbanística, con la prohibición de construir en el suelo urbanizable a menos de 500 metros del mar, se sabía que superó el refrendo de las urnas en las municipales del 2007. El PSOE no solo eludió el peaje electoral que el PP auguraba por una norma que entró en vigor diez días antes de los comicios, sino que arrebató la hegemonía a los populares en los concellos afectados por su aplicación, para gobernar 37 de los 87 municipios. Pero ahora se sabe también que la ley tampoco ha provocado el parón de la construcción en la costa que el sector pronosticó. Ni las restricciones legales ni la fuerte crisis que arrastra el mercado inmobiliario han evitado un incremento elocuente de la edificación en 25 de esos 87 concellos.

Así lo constatan los datos de proyectos de viviendas visados por el Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia en el primer semestre del año, que evidencian un fuerte repunte en las ciudades que se encuentran en el ámbito de aplicación de la ley. En A Coruña, Ferrol, Pontevedra y Vilagarcía se tramitaron más autorizaciones entre enero y junio que durante todo el 2007. Lo mismo puede decirse de Vigo, donde se visaron en los seis primeros meses del año 1.405 proyectos, frente a los 1.519 de todo el ejercicio anterior. La misma tendencia se ha reproducido en Narón, que casi triplicó hasta junio los visados autorizados en Ferrol; en Betanzos, que ya duplica con creces las cifras del 2007; y en Mugardos, Coirós, Betanzos, Bergondo, A Laracha, Carballo, Ponteceso, Muxía, Corcubión, Outes, Padrón, O Grove y A Guarda.

En otros casos, aunque la demanda de visados en la primera mitad del año no supera la del anterior, sí es claramente mayor en términos relativos. Sucede así en Malpica, Ribeira, Catoira, Sanxenxo, Bueu y Redondela. Pero también, aunque en menor medida que en los 26 municipios mencionados, en Moaña, Vilanova de Arousa, A Pobra do Caramiñal -donde ya no afecta la norma de los 500 metros porque ya tiene su planeamiento adaptado a la Lei do Solo-, Noia, Cee, Laxe, Sada, Pontedeume, Cabanas, Valdoviño, Mañón y Burela.

En estos, la estrategia desplegada por los promotores, que presentaron un aluvión de solicitudes de visados para esquivar el nuevo catálogo de requisitos constructivos que imponen las Normas do Hábitat, ha tenido más fuerza que las restricciones de la ley, que en realidad solo condiciona 3.000 hectáreas de suelo urbanizable en Galicia, y que la propia crisis.