El CSIC urge culminar el plan de choque para evitar otro «Prestige»

Raúl Romar García
R. Romar REDACCIÓN

GALICIA

JOSÉ MANUEL CASAL

La compleja coordinación de los programas de ministerios y autonomías dificulta su elaboración La entidad advierte en un estudio de que España «no puede estar a merced de los caprichos del viento»

07 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«Un país como España, en pleno siglo XXI, no puede estar a merced de los caprichos del viento. Un país que es casi una isla no puede permitirse estos lujos». Así de contundente se expresa el ex director del Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo y miembro del extinto Comité Científico Asesor para la Catástrofe del Prestige , Antonio Figueras, en el prólogo del libro Las lecciones del Prestige , que acaba de publicar el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) cuando se han cumplido ya más de tres años y medio de la mayor catástrofe ecológica en la historia de España a causa del accidente de un petrolero. Tanto Antonio Figueras como otros científicos que han estado involucrados en la gestión de la tragedia insisten en la necesidad de que España se dote cuanto antes de un plan de actuación coordinado para la lucha contra la contaminación marina. «España -se asegura en el libro del CSIC, el mayor organismo de investigación del país- necesita urgentemente un plan de actuación frente a estas catástrofes, y que se ensaye periódicamente». En este contexto, Figueras juzga imprescindible «la creación de una unidad de crisis coordinada» en la que participen científicos y técnicos de distintos centros de investigación, instituciones y universidades. «España -sostiene el representante del CSIC- no se puede permitir carecer de un centro que coordine planes de emergencia y que actualice los conocimientos científicos y técnicos que sobre el tema se generan continuamente». Y advierte: «Tomen nota los que tienen el poder ahora y en el futuro. Esta lección, y las anteriores, nos está costando mucho pagarla». En esta tesis abunda Emilio Lora-Tamayo, ex presidente del CSIC y ex responsable del Comité Científico Asesor para la Catástrofe del Prestige . «Hay que implicar a los investigadores y su conocimiento en las catástrofes desde sus primeros momentos, con el mandato y la capacidad de estructurar una intervención científica organizada», señala. Pero, a falta de seis meses para el cuarto aniversario de la tragedia, ¿se han aprendido estas lecciones? De momento, Antonio Figueras, del CSIC, urge la elaboración de un plan de actuación contra catástrofes como la del Prestige , un instrumento del que España y Galicia todavía carecen. Marco general Existen, sin embargo, planes de contingencia y manuales de actuación elaborados y perfeccionados a raíz del Prestige para la intervención contra la contaminación en mar y tierra diseñados, respectivamente, por los ministerios de Fomento y Medio Ambiente. Pero el marco general que permita coordinar todas las actuaciones y a todos los organismos públicos y privados implicados en caso de un accidente todavía no existe. El Centro para la Prevención y Lucha contra la Contaminación Marítima y del Litoral (Cepreco), con base en A Coruña, está confeccionando una norma que permita una intervención coordinada ante una hipotética situación de crisis. A falta de que este plan reciba un nombre, sería el equivalente a un sistema nacional de respuesta ante episodios de contaminación marina, que es como se suele calificar a iniciativas semejantes en los convenios internacionales. «Estamos todavía en lo que podría definirse como una fase preliminar, porque hay que aglutinar y consensuar criterios de actuación. Ojalá que las cosas fueran más rápidas, pero hay que ir poco a poco», explica Purificación Morandeira, directora del Cepreco. El programa nacional de respuesta ante un vertido necesita coordinar, a su vez, los planes específicos de que dispongan las Administraciones central (Fomento y Medio Ambiente), autonómicas (planes de comunidades) e incluso locales, de ahí, según Morandeira, «la gran complejidad del proyecto».