El mundo a los cuatro vientos Doce mueblerías de Buenos Aires han sido atacadas en las últimas semanas por un misterioso delincuente que se pasea en bicicleta por las calles de la capital argentina
01 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Sólo se sabe que ataca mueblerías y que si lo detienen deberá quedarse en la cárcel entre tres y diez años. Hasta ahora se han producido doce incendios en tiendas de muebles en Buenos Aires, aunque en tres casos aún no está comprobado que el fuego haya sido intencionado. Sin embargo, la alarma crecer: sólo en la madrugada del pasado martes ardieron dos mueblerías y un comercio de colchones de la capital argentina. Otros cinco incendios similares ocurrieron durante el pasado fin de semana. Aunque todavía no se sabe nada del autor, según algunos testigos se trata de un hombre de entre 22 y 25 años de edad, flaco y de pelo negro y corto. Lo vieron subido en una bicicleta y con un bidón de combustible lleno en la mano. Todos los incendios fueron durante la noche, y lo que más ha sorprendido a los investigadores es que la mayoría de los locales afectados no disponía del correspondiente seguro. «In fraganti» Los casos de incendiarios en serie se cuentan con los dedos de una mano en la criminología argentina. Así que no hay muchos especialistas en pirómanos, lo que complica más aún la búsqueda de un patrón común a todos los fuegos. Cuesta encontrarle lógica al proceder del autor, y eso debilita las posibilidades de quienes ya piensan en cómo prevenir sus futuros ataques. Todo indica que o se le pilla in fraganti, o no se le pilla . A diario, en Buenos Aires, miles de jóvenes cruzan las calles en bicicleta. Miles de ellos tienen el pelo negro y corto, y miles regresan a sus casas por la noche tras sus estudios o tras una jornada de trabajo. «Una aguja en un pajar» dicen los investigadores. Y no se equivocan. El incendiario de mueblerías tiene atemorizados a todos los comerciantes del sector. De hecho, el presidente de la Asociación de Fabricantes de Muebles y Tapicerías, Ricardo Sorrentino, dijo ayer que está muy alarmado, y reclamó a las autoridades «que refuercen su tarea para encontrar al autor y terminar así con la incertidumbre de quienes todos los días necesitan volver a abrir su negocio». Sorrentino advierte que «cualquiera» de los miembros de su asociación puede ser objeto del próximo ataque. Pese a todo, la policía conserva cierto optimismo, ya que gracias a los datos suministrados por los testigos, al menos cuenta con un patrón fisonómico, aunque de momento muy primario. Próximas horas «Las próximas horas pueden ser fundamentales. Tenemos líneas de investigación que nos podrían llevar a encontrar al autor de los ataques», aseguró ayer un alto jefe policial, quien tampoco descartó la posibilidad de que el pirómano actúe solo, sino en compañía de otras personas. La ubicación de los doce locales incendiados también despista a los investigadores. Y es que algunos fuegos se han producido en barrios muy distantes entre sí, aunque el de Flores fue escenario de cuatro de los atentados. El incendio más grave fue el que asoló una mueblería de la avenida Corrientes, una de las calles más famosas de Buenos Aires. El fuego destruyó casi por completo el edificio en el que se ubicaba, hasta el punto de que un equipo de emergencias del Gobierno de la Ciudad tuvo que realizar tareas de apuntalamiento de paredes y cimientos, ya que existía un evidente peligro de derrumbe. Lo curioso es que este local está situado justo enfrente del Cuartel VI de Bomberos de la Policía Federal. El miedo se ha apoderado de los dueños de las mueblerías de Buenos Aires, muchos de los cuales han decidido pernoctar dentro de sus negocios y hacer guardias. No quieren ser la próxima víctima.