La movilización coincidió con el inicio de la operación salida del puente festivo, lo que agravó la situación Tráfico cortó los accesos al peaje de Vilaboa a causa de un atasco de seis kilómetros
12 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Pontevedra vivió ayer una nueva jornada de atascos kilométricos. A los habituales de todos estos días en horas punta se sumó el caos circulatorio que provocó en la autopista ?AP-9 una protesta de trabajadores de Audasa. Aproximadamente un centenar de vehículos con empleados de la concesionaria partieron a primera hora de la mañana desde el área de servicio de San Simón hacia Pontevedra. El caos comenzó nada más llegar a los peajes de la autopista los movilizados, que se sumaron a los usuarios que entonces circulaban por esta zona. Las cabinas apenas si podían dar abasto con la masiva llegada de turismos. Ninguno de los participantes en la protesta utilizó el peaje dinámico, sino que pagaron el coste del trayecto como cualquier otro conductor. Fue esta circunstancia la que finalmente propició que se formaran colas de hasta cuatro kilómetros, según estimaciones del Subsector de Tráfico de Pontevedra. Cuello de botella En la capital provincial, los empleados de Audasa dieron la vuelta y retornaron hasta el área de servicio de San Simón por la misma AP-9. De nuevo, los peajes de Vilaboa se convirtieron en un cuello de botella para todos los demás usuarios de la autopista. Además, esta segunda parte de la movilización coincidió con una hora punta, las once de la mañana, con lo que el número de vehículos que se vieron implicados en las retenciones se incrementó considerablemente. De hecho, Tráfico llegó a observar hasta seis kilómetros de caravana en dirección a Vigo. Agentes del subsector pontevedrés, según trascendió ayer, al parecer tuvieron que cortar los accesos por carretera al citado peaje para que la situación no se agravase. Sin ir más lejos, una hora después de haber concluido la protesta aún se percibían las consecuencias de la misma: las cabinas no habían recuperado la fluidez y existían pequeñas retenciones en las inmediaciones de las cabinas de cobro. Como suele ocurrir en estas ocasiones, los datos oficiales difieren ligeramente de los ofrecidos por los convocantes: «Teño informacións de que as caravanas superaban os nove quilómetros», precisó José Alonso Martínez, del comité intercentros de Audasa. En cuanto a la movilización en sí, resaltó que «foi como a de xuño, pero multiplicada por non sei canto».