Caen dos hermanos Baúlo en una operación de tráfico de cocaína

Julio Á. Fariñas REDACCIÓN

GALICIA

Uno de ellos va a ser juzgado en las próximas semanas con el clan de los Charlines

30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Cinco gallegos, entre ellos dos hijos de Manuel Baúlo Trigo, el patriarca del clan cambadés de los Caneos, asesinado hace casi once años por tres sicarios colombianos, figuran en una larga lista de detenidos a lo largo del pasado fin de semana en distintos puntos del territorio nacional por su presunta relación con un importante alijo de cocaína. Aunque la operación, que dirige Fernando Grande Marlasca, titular de Juzgado Central de Instrucción número 5, está concluida desde el punto de vista policial, fuentes conocedoras de los pormenores de la misma guardan un absoluto mutismo y remiten a la rueda de prensa que sobre el tema ofrecerá el Ministerio del Interior mañana a mediodía. De los cinco detenidos en Galicia sólo han trascendido las identidades de Daniel Baúlo Carballo y Carlos, su hermano menor, uno de los pocos miembros del clan familiar que nunca se había visto involucrado en actividades de narcotráfico. La mayor parte de las detenciones se llevaron a cabo el pasado viernes y los registros en los domicilios efectuados a lo largo del fin de semana, con el consiguiente despliegue policial, fueron los que dieron la primera pista sobre esta macrooperación. No se descarta que se hayan producido o se vayan a producir detenciones en otros países de la Unión Europea. Las fuentes consultadas se negaron a facilitar datos sobre la cuantía del alijo y el lugar donde fue confiscado, aunque hay indicios que hacen pensar que es muy importante y esta vez no fue en el mar sino en tierra. Daniel Baúlo va a ser juzgado en las próximas semanas en la Audiencia Nacional en proceso del sumario matriz contra el clan de los Charlines en el que, además de coimputado, es el princial testigo de cargo contra la mayoría de los otros 24 acusados. En los últimos 15 años se sentó varias veces en el banquillo para ser juzgado por tráfico de cocaína y pesan sobre él varias condenas, aunque no tardó en recuperar la libertad por colaborar con la Justicia. Hace ahora dos años fue detenido de nuevo por tráfico de heroína, en relación con un alijo de 12 kilogramos.