Un estudio revela el bajo nivel de movilización de los agricultores gallegos Los agricultores gallegos son conscientes de su precaria situación y ven con pesimismo su futuro, al igual que en otros países de la Unión Europea. Sin embargo, en vez de transformar ese sentimiento en ira y apostar por las movilizaciones, lo mitigan con fatalidad y resignación. Su nivel de identidad se limita a los grupos locales, y consideran que de nada les valdrá salir a la calle. Las conclusiones se recogen en un estudio psicosocial realizado por la Universidad de Santiago en colaboración con la Free University de Amsterdam.
16 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los agricultores gallegos necesitan una buena dosis de autoestima y saber canalizar sus quejas hacia la dirección adecuada. El nivel de participación política de este sector en la comunidad es bajo, debido al fatalismo, el escaso sentimiento de identidad supranacional y la deficiente capacidad de organización que lo caracteriza. Todos estos resultados fueron obtenidos en el estudio Identidad social, valoración política y movilización colectiva en un contexto supranacional, llevado a cabo por equipos de la Universidad de Santiago y de una institución holandesa, bajo la coordinación del catedrático de la Facultad de Psicología, José Manuel Sabucedo. El objetivo era comparar, desde el punto de vista psicosocial, las distintas formas en que los agricultores gallegos y holandeses reaccionan contra las políticas de la Unión Europea. Análisis El estudio se llevó a cabo en tres oleadas empíricas, con dieciocho meses de diferencia entre cada una de ellas, y el propósito inicial de analizar las movilizaciones de este sector a través de manifestaciones, tractoradas o el vertido de productos agrícolas. Los resultados concluyen que en Galicia los agricultores identifican como causante de las políticas europeas al Gobierno central, por lo que las medidas de protesta van dirigidas a la Administración del propio país. Otra conclusión derivada del informe es que la confianza en las posibilidades de cambio es una de las claves fundamentales para entender las dinámicas de protesta. Y en este sentido, el caso gallego presenta unos índices muy bajos, lo que influye en las movilizaciones. José Manuel Sabucedo, catedrático de Psicología Social, puso de manifiesto que casos como el holandés presentan un nivel de protesta mucho mayor que el gallego.