La UE acepta compartir su cupo de pez espada con Brasil y Marruecos

La Voz

GALICIA

PEPA LOSADA

La medida perjudica a Galicia, que perdería cuotas de pesca en favor de países africanos y americanos Existen países ribereños en el Atlántico, entre ellos Brasil y Marruecos, que recelan de que la mayor parte de las capturas de pez espada en este océano, en torno al 40%, corresponda a España.

17 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

DOMINGOS SAMPEDRO BRUSELAS. Corresponsal Apelando a razones como el subdesarrollo, han creado un frente común para entrar en el reparto de la pesquería, que fija la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). Y lo que es peor, la Unión Europea (UE) ha asumido algunos de sus argumentos, para indignación de los armadores gallegos. Hasta el momento, las cuotas de atún y de pez espada en aguas de Atlántico se reparten en base a series históricas. Este criterio, pactado por todos los estados miembros de la ICCAT, la comisión multilateral que regula esta pesquería, es muy favorable a los intereses de la flota gallega, pues tradicionalmente ha sido la que más capturas ha realizado en estas aguas junto a los barcos portugueses y japoneses. Sin embargo, otros socios del ICCAT sin tanta tradición pesquera -como el bloque formado por Brasil, Marruecos, Uruguay, Namibia y Sudáfrica- apelan a razones como su condición ribereña, la proximidad al recurso y el subdesarrollo para pedir una reasignación de cuotas, pero en la no se tengan tan en cuenta los criterios históricos. Reservar cupos La Comisión Europea -que representa a España en la ICCAT- ya ha definido la postura que mantendrá el próximo lunes en la reunión que deberá resolver esta pugna. Y no es precisamente favorable a los intereses de Galicia. Tal y como planteó a los Quince, Bruselas aboga porque las series históricas sigan siendo el «principal criterio de reparto», pero no deja de lado la posibilidad de reservar cupos para países en vías de desarrollo que tengan interés en explotarlos, con lo que las cuotas actuales se compartirían con países de África y América. Temeroso por esta decisión, un grupo de armadores gallegos -que conjuntamente representan a 200 barcos boniteros y espaderos- se desplazó esta semana a Bruselas para recordarle a la Comisión su «obligación» de defender los intereses de esta flota. José Ramón Fuertes, gerente de la Cooperativa de Armadores de Vigo, lanzó una advertencia: «Con lo que se haga aquí hay que ir con cuidado, porque puede sentar un precedente». Con este aviso, Fuertes alude a posibles revisiones de los criterios en otros organismos de pesca internacionales, como la NAFO. «Si no se eleva el TAC -el Total Admisible de Capturas-, es evidente que en Galicia vamos a perder cuota», señala Fuertes, quien reclamó a la UE que mantenga una posición de «firmeza».