Emilio Martínez Cadilla, director-gerente de la Organización de Palangreros Guardeses (Orpagu) La flota gallega del palangre de superficie (unos 160 barcos) mantiene intacta su cuota de pez espada en el Atlántico. Así lo decidió esta semana el organismo multilateral ICCAT, que se encarga de fijar los cupos para esta especie. Pero al sector le quedó un mal sabor de boca por el papel desempeñado por el Ejecutivo comunitario en la cumbre de Marraquech. El gerente de la organización Orpagu, Emilio Martínez, sostiene que los armadores no encuentran el apoyo necesario en Bruselas. Es más, asegura que en la Unión Europea «aún existe un telón de acero para asuntos pesqueros» que divide los países del norte de los del sur.
21 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.La asamblea de la Comisión Internacional del Atún Atlántico (ICCAT) de Marruecos pospuso hasta el próximo año la revisión de las cuotas del pez espada en el Atlántico sur. Galicia mantiene invariables sus derechos de pesca en estas aguas, pero sólo de momento. _¿Qué valoración hace de los resultados de la cumbre de Marraquech? _Se fijó un límite de precaución de capturas para los países de la ICCAT, y esta era una puerta cerrada a la que no se debería haber llamado. Permitir el acceso a la pesquería de espada a países como Namibia o Sudáfrica implicará que éstos quieran consolidar sus cuotas en el futuro. _Pero la flota española pesca el 40% del pez espada del Atlántico sur ¿que posibilidades hay de que se modifique este `status''? _Va a depender del papel que desempeñe la Unión Europea y de la presión que ejerza ante otros países que desean acceder a estas aguas. Nosotros hemos creado una pesquería, un mercado, hemos contribuido al estudio del stock. Por eso entendemos que la ICCAT debe concedernos un plus por haber racionalizado la actividad. Lo que no parece lógico es conceder cuota a países como Namibia o Marruecos cuyo único interés es alquilarla a terceros, no explotarla. _¿Con qué aliados contaría la UE en este pulso? _Con Japón, pues sus cuotas se fijan en base a las series históricas, como las nuestras.