Allí donde la música ejerce de guía

FUGAS

No es desde luego un festival al uso. El 17° Ribeira Sacra aúna gastronomía, vino, patrimonio y música. Con 20 artistas repartidos en 12 escenarios de 6 concellos de la Ribeira Sacra durante dos fines de semana

18 jul 2018 . Actualizado a las 01:12 h.

Lo de llamarle festival puede resultar un convencionalismo aceptable hasta que se dé con la definición que en verdad encaje con lo que propone el 17° Ribeira Sacra. No va a ser fácil encontrarla porque esta cita, que este año celebra su segunda edición, no guarda parecido con ninguna otra del calendario festivalero nacional. Como señala su director, Carlos Matilla, «el 17° Ribeira Sacra no se puede explicar, hay que vivirlo». Aun así intentaremos de desentrañar algunas de las claves que se esconden tras su propuesta y de desvelar lo que acontecerá en la Ribeira Sacra el último fin de semana de julio y el primero de agosto.

Cuatro son los pilares sobre los que se asienta la propuesta y la filosofía del 17° Ribeira Sacra: la música, el patrimonio, la gastronomía y el vino. Cierto es que es el apartado musical el principal reclamo del evento pero este sería absolutamente inconcebible sin el esencial complemento que suponen sus otras tres vertientes. «Un festival para un territorio», proclaman en su material promocional. «No es un eslogan, es una declaración de principios», matiza su director.

Y es que muchas son las singularidades del 17° Ribeira Sacra. Quizá la más llamativa sea su condición itinerante. Sus actividades y sus conciertos se desarrollan en 12 escenarios ubicados en seis concellos de la Ribeira Sacra. «Porque el objetivo no es solo la celebración de los espectáculos sino la puesta en valor de los escenarios que los acogen», explica Matilla.

MONICA IRAGO

Y no es para menos. Los conciertos del 17° Ribeira Sacra tienen por privilegiados escenarios lugares tan infrecuentes como el Parador de Monforte (donde actuarán Coque Malla, Woods, Fuckaine, Freedonia y Puerto Candelaria) y el de Santo Estevo (Ele), tan espectaculares y remotos como el mirador de Santiorxo (donde se escucharán los sonidos de Elvis Perkins, Gloria, Ghost Beast), tan representativos como las bodegas Regina Viarium ( Morgan, Mujeres, The Harvesters), Algueira (Ten Fé) y Vía Romana (Holly Miranda), con tanta historia como el castillo de Castro Caldelas (Ses y Nastasia Zürcher) o tan singulares como los catamaranes de Doade (Tulsa) o el de Santo Estevo (Mounqup).

La ubicación y las condiciones de estos espacios obliga al 17° Ribeira Sacra a limitar mucho su aforo. De hecho para algunos de los conciertos ya apenas quedan entradas.

Reconoce Carlos Mantilla que las dificultades de producción que esta diversidad y variedad de escenarios impone es sobresaliente. «Son espacios naturales a los que nosotros nos tenemos que adaptar, no al revés. No los podemos manipular», comenta. Pero es que en esa integración natural de la música con los espacios, el paisaje y, por qué no, el paisanaje se sustenta buena parte de la esencia de este festival.

En su primer fin de semana el 17° Ribeira Sacra contará con un servicio de autobús, a disposición de las personas que cuenten con el abono, que conectará los distintos espacios que acogen los conciertos. Para el sábado del segundo fin de semana los abonados dispondrán también de un autobús que partirá desde Ourense.

EL PLANTEL MUSICAL

En el apartado artístico el 17° Ribeira Sacra reúne a 20 artistas y grupos a los que resulta complicado unir con nexos comunes. «El festival atrae a un público muy diverso y multicultural porque no solo lo hace a través de la música. También viene gente interesada por el paisaje, por el vino o por la gastronomía. Todo eso nos lleva a evitar encasillarnos en lo musical. Nos interesa proponer un discurso musical global en el que tengan cabida bandas exclusivas, como este año puede ser el caso de Woods o Elvis Perkins, perfiles más conocidos para el público en general como Coque Malla o sorpresas que lo serán, seguro, como Puerto Candelaria o Freedonia», comenta el director del festival. En ese sentido el plantel de artistas del 17° Ribeira Sacra conforma una suerte de rosa de los vientos que apunta en casi todas las direcciones. La música gallega ocupa un papel preponderante. De nuevo queda patente la idea de la conexión con el territorio. Ahí estarán Ghost Beast (27 julio en el mirador Santiorxo), The Harversters (27 de agosto en Regina Viarium), De Vacas y Bifannah (29 de julio en la plaza de España de Chantada), Ses y Nastasia Zürcher (4 agosto en el castillo de Castro Caldelas) y Mounqup (4 de agosto en el catamarán de Santo Estevo).

César Quian

A ellos se suman artistas consagrados de la escena nacional como Coque Malla (28 julio) y figuras que hace tiempo que superaron la condición de emergentes como Morgan (27 julio), Tulsa, Freedonia, Fuckaine y Mujeres (28 julio), Ele (4 agosto) o Los Hermanos Cubero (4 agosto).

En el apartado internacional sobresale la presencia de la banda estadounidense de folk rock Woods (28 julio), quienes únicamente realizarán dos conciertos en España. En esa misma dirección, a caballo entre la nueva canción de autor norteamericana, el folk y el indie se sitúan las propuestas del neoyorquino Elvis Perkins y de la cantautora de Detroit Holly Miranda (29 julio). El apartado internacional se completa con el combo francés Gloria (27 julio) y la explosión sonora de los siempre festivos colombianos Puerto Candelaria y el dúo londinense indie pop Ten Fé (28 julio).

EXPERIENCIAS

Más allá del apartado musical e incidiendo en esa permanente y esencial idea de conectar al público con la realidad social, cultural y económica del territorio, el 17° Ribeira Sacra programa también una serie de actividades paralelas o «experiencias» como catas-concierto, visitas guiadas a bodegas, catas a ciegas, menús armonizados y un concurso de creación de cócteles con vermú.

Este concepto de festival no se puede explicar, hay que vivirlo