Dani Martín: «Soy un disfrutón más que un gamberro»

Arropado por el público, avalado por el mismísimo Serrat y por Sabina, Dani Martín llega a Vigo este domingo para ofrecer un concierto muy íntimo, casi tanto como el tono del disco que más le define: «Montaña rusa». Así es él


Son dos paradas las que Dani Martín hará en Vigo en medio de la gira de su nuevo disco. Una será este domingo a las 21 horas, con un concierto en el Teatro Afundación en el marco de la gira Cómplices de Mahou, con un aforo reducido. Repetirá, pero en el Palacio de Congresos Mar de Vigo, el 17 de febrero. Mucho más sereno, confiesa que los altibajos forman parte de la vida, al igual que las inseguridades, por muchos éxitos que amase. «Hago canciones porque me pasan cosas», asegura. Así de simple. Y no tiene pinta de parar.

-Se te ve mucho más maduro y pausado, sin embargo el título de tu disco, “La Montaña rusa”, no lo es. ¿Son inevitables los altibajos? ¿Es esta una lucha contra ti mismo?

- Será la evolución natural del ser humano la que me traiga esa madurez, me siento en un momento bonito y de una tranquilidad desconocida para mí, los altibajos forman parte de la vida, las emociones son toboganes y claro que es una lucha constante, los miedos, las inseguridades, etc...

-Este es tu disco más autobiográfico. No es la primera vez que te desnudas, y esta vez lo haces emocionalmente. ¿Sentías la necesidad de hacerlo?

- Hago canciones porque me pasan cosas, ese es el único motivo por el que escribo.

-”Lo mío es una cuestión de no rendirse a ser joven, de miedo al compromiso, a muchas cosas”, “me niego a vivir una rutina falsa, acomodada, porque sea lo establecido”. Estas citas son tuyas. ¿Rutinaria y acomodada tu vida?

- Mi vida es cero rutinaria, cada día es diferente y, si no, trato de hacer que así sea. Creo que salir del lugar de confort es lo mejor.

-También en “La Montaña rusa” se ve mucho tu lado Peter Pan, como en el tema “Idiota sin crecer”. No obstante, sí que supuso un punto de inflexión en tu vida el hecho de lanzarte en solitario.

- Hay que atreverse en la vida, salir de esos lugares de confort y poner en marcha las inquietudes.

-Vuelves a un tono más rockero, a la guitarra. ¿Sigues siendo ese gamberro que se hizo famoso hace 16 años? Has mencionado que querrías hacer rock, pero que no te sale.

-Ha salido así, y he dejado que ese sonido se quedara, nunca he sido gamberro, he sido un chaval de veinte años que tenía una banda y se lo pasó increíble. Ahora también me lo sigo pasando increíble, soy un disfrutón más que un gamberro.

-En “Romperás” sí vemos ese punto rock que tenías en El Canto del Loco. Hasta ahora estabas, según tus palabras, un poco “moñas”.

- Pero así estaba, y esa era mi verdad.

-Has comentado que con tu primo, mientras no habléis de El Canto del Loco, todo va bien. ¿Todavía os cuesta? ¿Ha sido traumático? ¿Es absolutamente imposible un reencuentro, aunque sea en un concierto determinado?

- El Canto ya es otra etapa, no me gusta estar pensando en pasado, la vida es ahora, en el presente. Mi primo para mí es un ser muy especial y me encanta que cuando pienso en él no pienso en El Canto. Cero traumático para mí, un recuerdo precioso, pero déjenlo ya... Presente.

-”Me he pasado la vida intentando gustar; y eso se acabó”, has dicho recientemente. ¿En tu anterior etapa en la banda te reconoces así, esforzándote más por gustar que por gustarte? Quizás te anime saber que, aún sin pretenderlo, sigues gustando.

- Uffff, qué agotador querer gustar a todo el mundo... Soy más feliz ahora no queriendo eso.

-Ya llovió desde entonces... Cuarenta años has cumplido ya, ¿cómo los llevas?

- No me hagas viejo antes de tiempo, el 19 de febrero los cumpliré. Encantado, por cierto.

-Dices que contigo mismo eres duro, inseguro, sensible y vulnerable. ¡Y que no te crees a nadie! ¿De dónde viene ese descreimiento?

- Me creo a varias personas, creo en el ser humano. Conmigo soy muy exigente, mucho.

-Sin embargo, siempre dices que sigues creyendo en el amor para toda la vida y que deseas que te llegue en algún momento. En el fondo, creer sí que crees.

- El amor vive idealizado en mí, tal vez por eso nunca me sorprende porque tengo muchos pensamientos irracionales antes de que pase nada y luego me genera insatisfacción cuando no pasan las cosas como en el guion que yo me había hecho.

-Eres el quinto artista con mayores ventas discográficas con tu anterior álbum de estudio, recibiste el aval de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina en sus conciertos y ahora has podido grabar en los míticos estudios Abbey Road de Londres. ¿Qué más necesitas para sentirte seguro?

- Me encanta ese miedo que tengo que me ayuda a no creerme nada, es mi pie a tierra, bendito miedo. Más que miedo negativo, es un ser precavido.

-Has ganado también el Ondas al Artista del año.

- Sí, estoy muy agradecido y feliz.

-En A Coruña hiciste algo que no olvidarán tus fans. Quizás no lo recuerdes, pero a las puertas del Coliseo tras cancelarse tu concierto, cantaste a capela con una guitarra para toda esa gente que estaba esperando para verte. ¿Eso es lo primero?

- Lo primero es hacer lo que te pida el corazón, ser lo que eres, eso hice aquel día tan bonito.

- Y ahora toca ir a verte en petit comité. Se disfruta más, pero también se queda fuera mucha gente a la que le encantaría verte, ¿no?

- Habrá más oportunidades en el 2017 de encontrarme con quien quiera venir a mi gira. Son preciosos este tipo de conciertos que hace Mahou.

-Háblanos de tu banda.

- La banda es tremenda, suena como nunca: Candy Caramelo, Coki Giménez, Paco Salazar, Rober Lavella e Iñaki García... Soy un hombre afortunado.

-¿Estás mucho más accesible en esta nueva etapa o es solo una impresión?

- Siempre he estado accesible, tal vez ahora estoy tranquilo, muy a gusto, disfrutando más de cada cosa... Gracias por tu trabajo, que seas feliz compañera. Salud.

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