El Bueu Atlético Balonmán consolida su proyecto cerca de cumplir sus cuatro décadas de vida
09 nov 2014 . Actualizado a las 05:00 h.El Bueu Atlético Balonmán es uno de esos clubes forjados a base del esfuerzo de grandes héroes anónimos que han luchado y trabajado por mantener vivo el sueño de su fundador, Manolo Conde. Allá por 1977, la población buenense veía cómo en otras poblaciones cercanas contaban con equipos de balonmano para los jóvenes y la sana envidia se transformó en un ambicioso proyecto que cuajó y que pervive hasta el día de hoy.
Echando la mirada atrás, quedan lejos aquellos comienzos en los que se entrenaba en el patio del colegio y se acudía a los torneos para probarse ante rivales más hechos, con más potencial y más tradición. Pero Bueu siempre creyó en su identidad y a día de hoy cuenta con varias generaciones de jugadores en formación que auguran un prometedor futuro, para tener y hasta para exportar.
La tradición por este deporte al pie de la ría es evidente y entre los clubes históricos de Cangas y Pontevedra se erige, silencioso, un pequeño gigante de este deporte. Los benjamines del Bueu descubren los secretos de este deporte que sigue moviendo masas y que augura una salida a decenas de niños y niñas que acuden desde esta localidad y desde otras cercanas a entrenar y jugar cada fin de semana.
Víctor Castro cogía las riendas del equipo de los más jóvenes en pretemporada y se reencontraba con los pilares de este deporte. «Inculcarle buenos hábitos a los pequeños, enseñarles disciplina y procurar que disfruten», advierte el técnico.
Cada semana los benjamines del Bueu acuden a las sesiones despreocupados por las exigencias de alcanzar resultados, un mal que solo aparece en categorías más veteranas y que provoca que el juego luzca en su máximo esplendor.
Aseguran los técnicos del club que a estas edades tan tempranas ya se pueden advertir algunos jóvenes valores que pueden llegar lejos en el mundo del balonmano, aunque recuerdan siempre que lo importante es la constancia y la entrega. De momento, el Bueu ha asegurado varios años de su futuro. Tiene jugadores y jugadoras como para respirar tranquilo y mirar al horizonte con las expectactivas de quien se sabe con el trabajo bien hecho. Y es que los resultados ya se empiezan a recoger ahora.