El Seprona y la Xunta confirman que los restos marrones del arenal de Miño que alertaron a los vecinos son restos de plantas
27 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.No es lo que parece. La sospechosa viscosidad marrón con la que el mar ha tiznado la playa de Miño en los últimos días no es detritus huido de una depuradora. Lo que los vecinos y paseantes observaban alarmados no era otra cosa que algas en proceso de descomposición que descansaban sobre la arena con la caprichosa textura de deyecciones.
Ante las voces de alarma, el Concello pidió que se investigara y analizara la calidad del agua por una doble vía, la Xunta y el Seprona. Y los informes son categóricos. Se trata de una proliferación de microalgas, de células de fitoplancton natural de algas verdes no tóxicas, según reza en el informe del Seprona llegado ayer mismo a las dependencias municipales.
Por otro lado, y días antes, Sanidade también comunicó que según los últimos análisis, las aguas de la playa Grande de Miño mantienen la categoría de «excelente» para el baño. «Non apareceron índices de coliformes», explica Natividad Gilsanz, técnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Miño. «Xeralmente un vertido deste tipo vai acompañado de olores e neste caso só ulía a mar, non había olores de fecais nin hidrocarburos», indica. Durante este verano, con la playa masificada, también aparecieron curiosas marcas en la arena que fueron analizadas con el mismo resultado.
De este modo, el Concello confirma que los restos que se concentran en la orilla de aparentes restos de detritus no son más que restos de algas en descomposición.