«Ribeira es un sitio ideal para echar raíces. Tiene de todo»

sara martínez / m. x. b. RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

CARMELA QUEIJEIRO

La fusión de playa y montaña atrae a esta amante de la naturaleza

21 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Una vida de trabajo duro siempre tratando de ayudar a los demás es un seguro de una conciencia tranquila y del mayor sentimiento que puede acompañar a una persona: satisfacción. Eso es lo que llena cada uno de los días de la vida de Rosa García Pose, extrabajadora de la Oficina Agraria Comarcal, tras su reciente jubilación, y concejala de IPdeR. Natural de Vimianzo, esta luchadora lleva treinta años tratando de solucionar los problemas de los demás y hacerles la vida más fácil a través de su trabajo.

Desde su llegada a Ribeira, en 1973, destinada a la, por aquel entonces, Extensión Agraria, Rosa se enamoró del trabajo directo con la gente y sobre todo de la posibilidad que tenía de estar a disposición de los vecinos para ayudarles en sus demandas. Pero no solo su trabajo hizo que la capital barbanzana se convirtiese en su hogar, «me enamoré de Ribeira y me enamoré en Ribeira», remarca la concejala. Hacer de la zona su hogar no supuso un gran sacrificio para Rosa: «No echo de menos la ciudad, Ribeira es un sitio ideal para echar raíces. Tiene de todo, ni muy cerca ni muy lejos. Playa, montaña, cuidad y pueblo».

Pero si algo enamoró por completo a Rosa García fue el paseo de Coroso. Y es que recorrerlo se ha convertido en un imprescindible en su vida que lleva realizando todos los días desde hace treinta años: «Es mi psiquiatra y es allí donde libero mis problemas. Todos necesitamos desahogarnos pero, a veces, es necesario hacerlo con uno mismo, y eso es lo que hago yo allí, debatir conmigo misma».

Paraje cambiante

Tras encontrar su sitio perfecto para estar tranquila no lo ha soltado y sigue recorriéndolo no una, sino dos veces al día, mañana y noche. Después de tantos años el paseo ha ido cambiando a la vez que su asidua visitante. «Cuando empecé a recorrerlo todavía era un trozo de tierra con arena pegado a la playa», recuerda la concejala.

Tras una vida tratando de solucionar las demandas de los vecinos está claro que más problemas que los propios recorrían la mente de Rosa y por lo tanto el paseo de Coroso.

No solo su trabajo en la Oficina Agraria Comarcal requería de Rosa para ayudar a la gente sino su fuerte presencia en la política ribeirense le obligaba a atender más demandas aparte de las relacionadas con la agricultura. La dictadura franquista no minó sus ganas de ayudar al prójimo y luchar por sus ideales. Tras pasar esos años en un partido político en la clandestinidad fue el cuidado de sus hijos lo que la apartó temporalmente de esta vocación. Una vez que la situación se lo permitió no dudó en volver cuando el Partido Socialista le dio la oportunidad. Sin embargo, desde hace más de diez años es una figura reconocida de IPdeR. Tras su jubilación en la Oficina Agraria Comarcal, Rosa piensa seguir en la política hasta que los vecinos se lo permitan: «Me encanta, aportas tu granito de arena para mejorar la vida de los demás».

barbanzanos en su rincón rosa garcía pose