Las muertes superan en medio millar a los nacimientos en la comarca

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

CARMELA QUEIJEIRO

Desde el 2011, ningún concello tiene saldos vegetativos positivos

21 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Los problemas demográficos de la comarca se agudizan, siguiendo la misma línea que en el resto de Galicia. Ni tan siquiera la importante llegada de inmigrantes a municipios como el de Ribeira, donde residen más de un millar de extranjeros, ha logrado invertir esta tendencia. Los últimos datos oficiales indican que, el año pasado, el número de defunciones fue superior en 464 personas al de nacimientos. Desde el 2011, ningún ayuntamiento barbanzano registra un saldo vegetativo positivo.

El último municipio en sumarse a los números rojos fue el de Boiro, precisamente en el 2011. Por su parte, Ribeira arrastra datos negativos desde el 2008. En el 2009 hubo un paréntesis, con un alumbramiento por encima de la cifra de defunciones, pero en el 2010 la tendencia volvió a invertirse.

Principios de los ochenta

Hay que remontarse a principios de la década de los ochenta para encontrar más nacimientos que fallecimientos en todos los concellos barbanzanos. Poco a poco, la falta de recambio generacional comenzó a pasar factura y, a partir de los años noventa, los municipios fueron entrando poco a poco en números rojos en lo que respecta a la evolución de su cifra de habitantes.

A este hecho se une la despoblación, cada vez más acusada a consecuencia de la crisis económica. El término ribeirense lleva años instalado en la esfera de los 27.000 habitantes, sin haber conseguido hasta la fecha alcanzar los 28.000. Salvo que se produzca un giro radical en el actual estado de cosas, todo indica que la diferencia entre nacimientos y defunciones continuará agrandándose con el paso del tiempo.

El envejecimiento de la población se agudiza en la comarca de manera muy acusada. La edad media de los habitantes de Carnota ronda los 52 años, mientras que la de mazaricanos y outienses se sitúa en la franja de los cincuenta. Ribeira y Boiro tienen los cómputos más bajos, pero la cifra comienza a ser cada vez más elevada y ya se sitúa en los 42 años.

Por comarcas, examinando los datos de la provincia coruñesa, no puede decirse que Barbanza, Muros y Noia salgan entre las peor paradas. Los saldos vegetativos de estas tres áreas barbanzanas están por debajo de los registrados en Fisterra, Bergantiños, Ordes, o Betanzos.

Hace una década, solo Boiro y Ribeira tenían más nacimientos que defunciones. En el caso boirense, el saldo vegetativo positivo prácticamente duplicaba al de Ribeira. En los restantes concellos hace ya mucho tiempo que se invirtió la pirámide poblacional.