Demandan al Concello de Cospeito por la planta de residuos

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS VILALBA / LA VOZ

FIRMAS

Un colectivo dice que tiene licencia provisional y el alcalde niega fallos

02 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Una asociación vecinal del municipio de Cospeito ha presentado un contencioso contra el Concello por la situación derivada de la planta de compostaje. El colectivo A Pena, con sede en la parroquia de Santa María de Cospeito ha acudido al Juzgado de lo Contencioso de Lugo por considerar que dicha planta, que pertenece al grupo Tradebe, aún carece de licencia definitiva de actividad y no está cumpliendo la actividad para la que en su día fue diseñada y construida.

En cuanto al primero de los aspectos, el colectivo sostiene que las instalaciones llevan años sin la autorización definitiva. En cuanto a lo segundo, se recoge que la actividad que se realiza no es la de tratamiento de lodos y purines procedentes de labores agrarias, sino que en las instalaciones entran residuos que proceden de otras zonas de Galicia y cuya generación tiene que ver con otro tipo de trabajos, ajenos a las faenas agrícolas o ganaderas.

En la documentación aportada se explica que también se informó al Seprona, ya en momentos anteriores, de lo que ocurría en esa zona. El colectivo denunciante cita que los casos de malos olores han sido repetidos en los últimos tiempos.

Las instalaciones están situadas a poca distancia del casco urbano de Feira do Monte, capital del término municipal, y al lado de la carretera que conecta esa localidad con Castro de Ribeiras de Lea por Xermar y Triabá.

La asociación recuerda que el Concello vendió en su día el terreno donde se asienta la planta por 6.000 euros. El terreno tenía una superficie de casi 700.000 metros cuadrados (exactamente, 696.699 metros cuadrados), y de ahí surgió una finca de siete hectáreas, 77 áreas y 77 centiáreas.

Por otro lado, el colectivo que presentó la demanda entiende que tampoco, pese al tiempo transcurrido, se han cumplido otros propósitos inicialmente previstos: uno de ellos es que el número de puestos de trabajo está por debajo de lo previsto en un primer momento, y otro, que no se ha creado un centro de interpretación que debería de completar la función de tratamiento de la planta.

Por su parte, el alcalde local, Armando Castosa, rebatió ayer aspectos relacionados con los argumentos del colectivo. El regidor explicó que la licencia definitiva estaba siguiendo el procedimiento correspondiente y que se suponía que en breve plazo se le daría. De todos modos, no concretó una fecha por tratarse de una cuestión sometida al procedimiento e incluida en un expediente abierto.

Por otro lado, negó que el funcionamiento de las instalaciones tuviesen características apartadas de las que podrían corresponderle. En ese sentido, dijo que tanto el Concello como la Xunta realizaban inspecciones sin que de ese control se hubiesen deducido cuestiones que afectasen al funcionamiento esperado.

«Non ten visos de realidade»

Sí admitió Castosa que se había encontrado, hace años, un fallo en la gestión y que se le había notificado a la empresa para que lo subsanase. «Non ten visos de realidade», dijo sobre el planteamiento del colectivo.