El paraíso de los objetos perdidos

Patricia Calveiro Iglesias
p. calveiro A ESTRADA / LA VOZ

FIRMAS

MARCOS MÍGUEZ

La Policía Local de A Estrada almacena desde hace más de tres décadas cientos de artículos extraviados, desde llaves a álbumes de fotografías

06 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay personas que nacieron con un don innato para perder las cosas. Si se siente identificado con esta afirmación intente recordar qué fue lo último que extravió ¿Las llaves del coche? ¿Quizás un móvil? ¿Unas gafas de sol? Lo más probable, si otro no se los agenció, es que estén en las dependencias de la Policía Local, entre los cientos de artículos que almacena desde hace más de tres décadas la Oficina de Objetos Perdidos de A Estrada.

A las pruebas me remito. Si hay algo que pierdan los estradenses son llaves. Las hay de casas, de portales, de fincas, de coches, del edificio del parque de Ramón Aller,... Y es que muchas de ellas están identificadas incluso con el número y la puerta del apartamento. Pero nadie ha ido a reclamarlas y se acumulan en el fondo de una caja de cartón que sirve de ataúd para estos y otros objetos sin dueño.

Hay gafas graduadas, gafas de sol, prendas de ropa, cadenas de oro, medallas, móviles, monederos, paraguas,... Lo que no hay son billetes. Esos siempre acaban siendo reclamados. Eso sí, previa comprobación de las autoridades, que exigen a la persona que acude en busca de cualquier artículo que aporte datos específicos para identificarlo. Por ejemplo, el nombre o una foto que figuran entre los documentos de una billetera.

Lo cierto es que en el caso de las carteras la mayoría son robadas, según atestigua la Policía. Hace cerca de un año se llegaban a recoger cinco un mismo día, los miércoles, al finalizar el mercadillo de la Praza da Feira. Algo que ha dejado de suceder últimamente, para beneficio de los asiduos a estos puestos y de los propios vendedores.

Aunque hay que decir que también hubo gente honrada que depositó personalmente dinero extraviado en la oficina o lo dio a un agente. En la plaza de Galicia se encontró hace dos años un sobre en una cabina de teléfono que contenía una cantidad económica importante y fue aportado a la Policía Local, quien llegó a devolvérselo a su propietario. Estos siempre aparecen.

Los cacos no quieren calderilla

Curiosamente, el último artículo que entró en la oficina fue una caja metálica de galletas con 5,5 euros en monedas (todas por valor de 50 céntimos o menos). Esta se sustrajo ilícitamente de la tienda de productos agrícolas O Agro, en donde los cacos entraron a robar, pero se dejaron atrás la calderilla, que fue devuelta al propietario del comercio el día 29 de enero.

La Policía Local comunica el extravío siempre que conoce la procedencia del objetos. En el caso de la documentación personal (carnés de conducir, DNI, tarjetas de crédito,...) son muchos los que no acuden a recuperarlos porque ya los han renovado.

La Policía asegura que los objetos que no son reclamados en el plazo de 7 días pocas veces vuelven a su dueño. Algunos por voluntad propia, como en el caso de un álbum con «fotos de recuerdo de Argentina» cuyos propietarios nunca se molestaron en rescatar los recuerdos familiares, que reposan desde hace ocho años en el paraíso de los objetos perdidos.