Después de un agosto que no fue todo lo bueno que se podía esperar, este mes se presenta mucho peor para el sector hostelero de la Costa da Morte. En la mayor parte de los alojamientos de la zona las reservas son contadas y las expectativas, no demasiado halagüeñas.
Martín Canosa, copropietario de Casas Finisterre, comenta que «a principios de setembro a ocupación vai bastante ben, pero despois vai moito a menos, xa non queda nada. Esta semana xa a teño valeira».
Por su parte, Agustín González Cotelo, dueño del hotel ABC de A Laracha, afirma que este mes está yendo «mal, moi mal. Nós, de momento, non temos nada. Aquí non hai turismo. Contamos con obreiros e xente así, temos os fixos de sempre pero xente nova nada».
El buen tiempo de este mes, que está siendo meteorológicamente mejor que agosto, ayuda a los viajeros a decidirse, según explica Carmen Vidal, del Hostal Panchito. «O tempo claro que inflúe, se fai bo veñen máis e se fai malo xa non veñen», añade la hostelera. A pesar de esto los diferentes gerentes de hoteles coinciden en que no solo por hacer buen tiempo los turistas se animan a viajar.
Aunque la mayoría de los hosteleros siguen una tendencia bastante pesimista, el establecimiento de apartamentos Playa do Osmo es una de las excepciones que confirma la regla. Los gestores esperan una ocupación de alrededor del 40% durante todo el mes, lo que es bastante positivo, a tenor del ambiente que hay por la zona.
Tampoco han notando todavía el descenso de las reservas en Muxía, puesto que acaban de celebrase las fiestas de la Barca, durante las cuales se registran llenos en casi todos los establecimientos. Así ha sido en hostal A Cruz, donde colgaron el cartel de completo. A partir de ahora las cosas serán mucho más complicadas, según Manuel Martínez, propietario de la residencia.
Cambio de costumbres
Este verano ha traído consigo también un cambio en las costumbres de los viajeros, que «xa non reservan, chegan e preguntan se hai sitio, sen máis», afirmaba María Ángeles Ortega, la gerente de Casa Vasca, en Malpica. Confirman esta nueva tendencia desde hotel rústico Casa do Vento, en Baio. Ismael Pan, gerente del establecimiento, manifiesta que tienen «reservadas tres noites durante todo o mes, este ano todo é chegar e preguntar, solo reservan arredor dun 10%. Antes pedían habitación con bastante antelación».
La mayor parte de los responsables de los alojamientos de la zona han notado la misma situación. Las causas de este cambio no están demasiado claras. Cada empresario tiene su propia opinión al respecto. Muchos creen que es debido a la crisis, aunque la cuestión económica no es la única razón. Desde el hotel Insua de Cee apuntan que son los niños los que más condicionan la época en que se hacen las vacaciones.