Guerra nocturna a los furtivos

f. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

MARCOS CREO

Trabajadores de al menos ocho cofradías vigilan los bancos al caer el día

10 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Mariscadores de día, vigilantes de noche. Es la cruz que soportan cientos de trabajadores del mar en Galicia para luchar contra el furtivismo y ante la insuficiencia de medios profesionales para controlar las 24 horas toda la costa. Al menos ocho agrupaciones de profesionales mantienen patrullas nocturnas en los bancos marisqueros para protegerlos de la esquilmación. Y algunas desde hace ya años. Como en Vilaxoán (Vilagarcía), donde las mariscadoras se turnan desde hace al menos diez años para vigilar las playas. Van armadas únicamente con potentes linternas y, como las demás, si descubren intrusos con las manos en la arena les piden que dejen el marisco y avisan a la policía.

Pero, habitualmente, la sola presencia de los grupos de vigilancia disuade ya a los pícaros. «Onde están as mulleres xa non baixan», explica el patrón mayor de la cofradía de Cabo de Cruz (Boiro), Carmelo Vidal, quien, junto con el vicepatrón, colabora con las mariscadoras en las labores diarias de vigilancia nocturna. Organizan patrullas de unas diez o doce personas desde hace unas semanas, tras comprobar un importante aumento del furtivismo y una drástica bajada de la cantidad de bivalvo en los bancos.

Vigilancia nocturna hay también en Noia desde que en abril acabó la campaña marisquera. Allí, los mariscadores de a flote cooperan en la vigilancia.

Trabajo extra desempeñan también socios de la cofradía de Miño. Todas las noches, desde hace años, peinan la ría, en colaboración con efectivos de la Guardia Civil, lo que les ha permitido mantener a los furtivos a raya. «Son muchos años y el apoyo de la Guardia Civil es fundamental. Además también contamos con los vigilantes de la cofradía y con Inspección Pesquera», explicaron desde el pósito. Los más de treinta socios que forman parte del pósito no tienen intención de abandonar estas partidas de vigilancia nocturna mientras les resulten efectivas.

En la Costa da Morte, las cofradías de Muxía, Camariñas y Camelle realizan labores de vigilancia nocturna de forma continuada a lo largo del año con participación de los socios. En Laxe, varios marineros y mariscadores, algunos jubilados, colaboran en los trabajos de control de los bancos marisqueros.

También de día

Ya no de noche, pero sí de día, ejercen un control sobre los bancos muchas otras agrupaciones. En la ría de Ferrol, las mariscadoras de Mugardos hacen vigilancia aparte de la que realizan los guardapescas. La patrona mayor, Teresa Carnero, señala que se velan las playas los fines de semana y festivos que no faenan siempre que haya mareas adecuadas para los furtivos. El dispositivo dura cuatro horas y se reparten dieciséis personas en parejas de dos para abarcar todo el territorio. Lo hacen de día por la dificultad de acceder a la zona por la noche.