Benposta busca su sitio

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

FIRMAS

Desde hace ya más de un lustro en la Ciudad de los Muchachos de Benposta los sueños han pasado a ser casi una pesadilla. El desmantelamiento del proyecto del fallecido padre Silva y la batalla judicial abierta tras la venta de la finca Benposta son los gérmenes de un escenario que nada tiene que ver con el que recuerdan varias generaciones de niños ourensanos. Allí se acudía a la Ciudad de los Muchachos a ver las increíbles acrobacias de los aproximadamente 50.000 niños que pasaron por la Fundación Padre Silva desde su creación en 1956.

Ese escenario de ilusiones se mudó por otro de operaciones urbanísticas, ventas, denuncias, desalojos y desahucios en un enfrentamiento abierto por el control de la herencia de Benposta entre los responsables de las Asociación Ciudad de los Muchachos y la Fundación Benposta -sucesores del padre Silva- y la Asociación Internacional Benposteña -cuenta con 56 asociados-.

Esta última ha dado en las últimas semanas pasos para tratar de salvaguardar el espíritu de la instalación y evitar que se privatice y acabe convirtiéndose en un bloque de viviendas. Consideran que es de justicia que el recinto sea destinado a fines sociales y para ello se han movilizado en un intento por reunir a todos los colectivos que en su momento estuvieron vinculados con Benposta. «Es difícil que vuelva a ser lo que fue porque hay muchos intereses económicos de por medio, pero lucharemos para que los terrenos se donen a fines sociales, como así se recoge en los estatutos».

En ese escenario de incertidumbre y decadencia, los terrenos de Benposta fueron escenario a mediados del pasado mes de mayo del Festival Reperkusión. Por un fin de semana, el circo y la música volvieron al lugar. Fueron más de diez mil personas las que siguieron los conciertos de un cartel encabezado por Manu Chao. De no cambiar mucho las cosas será tan solo un espejismo.