Muxía aguarda el hotel prometido en el Plan Galicia para dinamizar el turismo en la Costa da Morte, como ocurrió en la Ribeira Sacra
25 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Nueve años después de que el Plan Galicia -documento aprobado en el Consejo de Ministros celebrado en A Coruña en el 2003 para compensar los daños del Prestige- incluyera la apertura de un parador en Muxía como elemento de dinamización turística, el proyecto continúa levantado solo en el papel. Convertida en un arma política, su puesta en marcha no acaba de materializarse.
Primero lo utilizó Aznar como medio para revitalizar la costa devastada por el fuel y aplacar las duras críticas que le llovían desde Galicia y que acabaron con la derrota de Fraga en las elecciones autonómicas. Luego lo hizo el PSOE cuando en el 2011 el entonces ministro de Justicia, Francisco Caamaño, adelantó que el Consejo de Ministros aprobaría una partida de 25 millones de euros para la obra. Pero la llegada de Rajoy al poder marcó una nuevo capítulo en la historia del que será ya el duodécimo parador nacional abierto en Galicia. El ministro de Industria dijo que no se construirían más inmuebles de este tipo, aunque luego fue rectificado por el propio Rajoy. Y hace unos días el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, explicó en el Parlamento gallego que Tourespaña, organismo encargado de construirlo, tiene diez millones de euros presupuestados este año y, dentro de esa partida, hay unos fondos para empezar a levantar este hotel en la Costa da Morte. Pero Tourespaña quiere cambiar el proyecto.
Y mientras, Muxía (5.377 habitantes) y su área están pendientes de una idea que impulsaría el desarrollo del sector turístico como ya hizo en otras localidades. Un buen espejo en el que mirarse y ver qué podría ocurrir es Nogueira de Ramuín, concello de 2.381 habitantes en el que hace ocho años fue inaugurado el parador de Ribas do Sil, ubicado en un monasterio reconstruido.
«Notouse para ben claro, pouco, pero notouse. Hai xente que traballa alí que comprou vivenda aquí e que se empadronou no concello», explican en O Afiador, un restaurante de Luíntra, capital de Nogueira de Ramuín, que abrió después de la llegada del hotel de cuatro estrellas. La pasada Semana Santa hubo mucha gente. Algunos días llegó a tener el 100 % de las habitaciones llenas y la media de ocupación del parador entre el 31 de marzo y el 8 de abril fue del 79 %, tal y como muestran los datos que maneja el propio hotel.
Repunte de la actividad
Y eso repercute en la actividad del pueblo. «Hai movemento, aínda que houbo sobre todo ao primeiro», matiza Dorinda, la dueña, junto a su marido, de este restaurante que ofrece un menú del día a ocho euros. Uno de los clientes añade: «Mira que esta Semana Santa aquí había que facer cola para comer». Lo dice desde una mesa del comedor en la que está jugando la partida con Julio Carlos Temes, alcalde de Nogueira el año en el que abrió el parador. El exregidor hace un resumen rápido de lo que ocurrió. «Notouse por toda a xente que veu para aquí, polo traballo que deu na zona, tanto emprego fixo e temporal como o dos extras que contratan para eventos concretos e tamén se veu para facer medrar o grupo escolar», comenta.
En el hotel trabajan un total de 50 personas, de las que 45 son de los ayuntamientos de la zona. Pero además el hecho de que alberguen una treintena de bodas cada año procedentes de toda España -hay que reservar un año antes para poderla celebrar en verano y un año y medio cuando se quiere fecha concreta- también hace emerger una fuente de empleo temporal muy elevada. Y no solo se reduce a campañas como la de verano o la de Semana Santa porque mueve el mercado de los extras.
Los proveedores de alimentos y vinos -en la Ribeira Sacra hay un elevado número de bodegas- también han notado la apertura del parador. Igual que las floristerías o peluquerías de la zona. Desde el parador explican que todo se encarga en la zona.
Pontevedra. Es el más antiguo de Galicia. Lleva desde el año 1955.
Ribadeo. Abrió tres años más tarde para dinamizar la zona norte.
Ferrol. Fue inaugurado en 1960 en la ciudad natal de Franco.
Cambados. Lo inauguraron en 1966, el mismo año en el que abrió Baiona.
Baiona. Es el parador gallego que está más cerca de Vigo.
Verín. Esta villa de Ourense tiene parador desde el
año 1967.
Vilalba. El interior de Lugo tiene un hotel de este tipo desde 1967.
Tui. Inaugurado en 1968 dentro del plan de relanzar la zona.
Santiago.
El Hostal fue abierto como parador en 1986.
Monforte. Abierto en
el año 2003 en el castillo.
Santo Estevo. Fue inaugurado en el 2004 y fue el último en abrir.