La tortilla, más cara en Ferrol: «Los huevos subieron dos veces el año pasado»

FERROL

Dolores Ortega, hija de la propietaria del Canario, prepara un bocadillo de tortilla.
Dolores Ortega, hija de la propietaria del Canario, prepara un bocadillo de tortilla. JOSE PARDO

El precio aumenta en los locales donde este plato es la base de la carta

28 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Ferrol es la ciudad de la tortilla. Ya no solo por su calidad —establecimientos como el Anka o el Zahara son finalistas y ganadores habituales de los concursos culinarios— sino por su oferta. Pocos municipios hay en Galicia en las que tantos bares, restaurantes e incluso cafeterías lo ofrezcan como pincho con la consumición o como parte imprescindible de su carta. Pero esta estrella de la gastronomía local empieza a notar la subida de la materia prima. Especialmente en aquellos lugares donde es la base del menú. La gripe aviar que obligó a confinar gallinas a finales del 2025 fue la puntilla de una tendencia que comenzó con la guerra de Ucrania.

Es el caso del Canario, el mesón que ha servido bocadillos de tortilla a varias generaciones de ferrolanos que estudiaron en el IES Concepción Arenal. Tras mantener los precios durante un par de años, este enero se vieron obligados a subirlo. «El año pasado nos subieron los huevos dos veces. Intentamos aguantar, porque no queremos repercutirle al cliente, pero ya no nos queda más remedio», explicaba este martes Dolores Ortega, hija de la propietaria. Según los últimos datos del INE, el precio de los huevos se incrementó en un 31 % a lo largo del 2025, convirtiéndose en el producto de la cesta de la compra que más se encareció.

Por el tipo de clientela que manejan en el Canario, la carta debe ser económica. La tortilla cuesta ahora 12 euros, frente a los 10,80 euros que costaba antes. Tanto la tapa como el bocadillo subieron 20 céntimos, situándose por primera vez en los 2 euros. «Con la crisis aviaria el final de año fue un descontrol. Nos llegaron a decir que no había gallinas suficientes en América... Aunque compramos en grandes cantidades, que aquí gastamos bastantes cajas de huevos a la semana —matizaba Dolores con humor—, nos quedan casi a precio de mercado. ¿Qué beneficio sacamos?». Y es que en el 2025 también subieron el pan, el aceite —«que sube todos los años desde que empezó la guerra de Ucrania»— y las patatas, que volverán a subir, como es habitual, con la llegada de la patata nueva entre marzo y abril.

Simón Álvarez, propietario de Tortillería Don Gil, muestra una tapa del plato estrella de su local.
Simón Álvarez, propietario de Tortillería Don Gil, muestra una tapa del plato estrella de su local. JOSE PARDO

De la guerra a los aranceles

«Subió todo por el IPC», resumía Simón Álvarez, propietario de Tortillería Don Gil, situada en la plaza de Amboage. En su caso, el golpe le vino hace ya casi un año y, tras intentar buscar proveedores más económicas y aguantar todo el tiempo que pudo, hace unos cuatro meses se decidió a aumentar «un poco» el precio de la tortilla. «Pero nada que ver que con la subida que nos hicieron a nosotros», matiza: «Lo de los huevos fue una barbaridad».

Simón cuenta con el hándicap de cocinar con una variedad de huevos muy específica, de millo: «Al ser de menor producción, se nota mucho más. Si subió el precio del normal, el que cojo yo subió más todavía». Y es que a las consecuencias de la gripe aviar se suman la subida del maíz debido a la guerra de Ucrania y a la imposición de los aranceles de Estados Unidos, explicaba.

La tortilla cuesta ahora 16 euros para comer en el local y 17 euros si es para llevar. En realidad, solo subió un euro, por aquello de «no generar un efecto disuasorio». «Aunque como son problemas que todo el mundo conoce, ve en el telediario o comprueba en el supermercado, los clientes nos entienden bastante», concluía Simón, mientras uno de ellos le daba la razón.