La ausencia de trenes dificulta a los usuarios salir de la ciudad, donde tampoco funciona el transporte urbano: «Es la segunda vez que anulo la cita en el Chuac»
13 ene 2026 . Actualizado a las 23:16 h.La huelga del transporte de viajeros por carretera ha aislado, de nuevo, la comarca de Ferrol. «No hay servicios mínimos. Ni ayer (lunes) ni hoy (martes) han salido buses, ni van a salir», informaba un trabajador en la estación de autobuses de la ciudad. Los usuarios, con cara de incredulidad, abandonaban el lugar sabiendo que no iban a llegar a su destino. Estudiantes que no podrán asistir a clase, pacientes que tendrán que anular la cita en el hospital o viajeros que perderán sus enlaces se encontraban con un escenario que solo dejaba lugar al enfado y la incredulidad. La ausencia de trenes —entre las 9.10 y las 14.15 horas no sale ninguna línea a A Coruña— se notaba más que nunca.
Según las previsiones del calendario de movilizaciones del sector, este miércoles y este jueves el servicio de autobuses funcionará con normalidad. Pero el viernes se espera una nueva jornada de huelga, en la que se podrían repetir situaciones como las de estos días.
Si bien el lunes el problema era que muchos pasajeros no se habían enterado de la huelga, el martes los usuarios iban con los deberes hechos. «Ayer ya nos pasó lo mismo. Hoy miramos a propósito cuáles eran los servicios mínimos», lamentaban Alicia y Nora, dos estudiantes universitarias que llevan dos días sin ir a clase. Un empleado de la estación les explicó que, debido a los piquetes, no habían salido autobuses ni de Ferrol ni de A Coruña. «O grao de cumprimento dos servizos mínimos, entre as 09.00 e as 14.00 horas, foi do 29 % nos contratos afectados. No transporte escolar o cumprimento dos servizos mínimos, cos datos que se dispoñen ás 15.00 horas, foi do 48 %», señalaron este martes desde la Dirección Xeral de Mobilidade.
«Onte mesmo, a Xunta solicitou á Delegación do Goberno a presenza das forzas e corpos de seguridade para garantir o cumprimento do servizos mínimos», explicaron esta mañana desde la Consellería de Presidencia, tras negar su responsabilidad en «un conflito entre a patronal e os traballadores, que non teñen ningún vínculo laboral coa Xunta». «A Dirección Xeral de Mobilidade inspecciona o cumprimento dos servizos mínimos, con presenza de inspectores en todas as estacións de autobuses afectadas e facendo seguimento de todos os servizos que deben prestarse», añadieron, antes de asegurar que «no caso de que se detecten incumprimentos por parte das empresas, iniciaranse os procedementos sancionadores que correspondan».
Sin embargo, la realidad, a pie de andén, era otra. «Tengo una cita en el hospital, en el Chuac, es la segunda vez que la tengo que anular. Estoy a ver si me la cambian», señalaba un usuario, vecino de Doniños, que prefiere no decir su nombre. La primera vez se la cancelaron por las protestas de los sanitarios del Sergas (que han vuelto a convocar otro paro de médicos para este miércoles y jueves), pero lejos de enfadarse con los trabajadores, señala a la falta de información por parte de la Administración. «Soy de los primeros que respeta las huelgas, siempre las he hecho y es un derecho que tenemos todos», aclaraba antes de relatar las razones de su enfado.
«Ayer llamé a la empresa que hace la ruta, me dijeron que llamara al teléfono de información habilitado por la Xunta, allí me dijeron que tenía que descargar una tabla de Excel con los horarios», explicaba este jubilado, que llegó a hacer una segunda llamada, a la que nunca respondieron, por las dudas que le generaba el documento, con más de 3.600 frecuencias de bus. En cualquier caso, le aseguraron que habría servicios mínimos. Si no, hubiese cogido el tren de las 9.10 horas, el segundo y último de la mañana. «A las 9.08 horas me dijo un empleado de la estación —la única persona que dio información a los usuarios— que me olvidase del bus», denunciaba este ferrolano, con la impotencia de quien acaba de ver marchar la última oportunidad para llegar a una cita por la que llevaba «esperando dos años».
La falta de transporte, un problema que afecta más a la zona rural
Para más Inri, como es de la zona de Doniños y no tiene coche (lo vendió porque es usuario y férreo defensor del transporte público y solo lo movía para ir al médico o a algún recado puntual), tuvo que pedir a un vecino que trabaja en la ciudad que lo acercase a la estación, ya que la huelga también afecta al bus urbano de Ferrol. «Ahora voy a tener que pagar 20 euros de taxi para volver», añadía. Su situación es la de tantos y tantos habitantes de las zonas rurales, tanto de la ciudad como de la comarca, en las que el autobús es la única alternativa para moverse.
Por desgracia, para este ferrolano del lugar de O Pieiro, los desembolsos en taxis son ya la tónica habitual. La parada más cercana le queda a 4 o 5 kilómetros andando. Es por eso que los vecinos de la zona se han unido para reclamar una línea de bus, «aunque sea bajo demanda». La mayoría son personas mayores que temen quedar aislados el día que dejen de poder conducir. «No podrían ni acudir al médico», sentenciaba este usuario, que perdió también el billete de tren que había reservado para la vuelta: «Para curarme en salud ya lo tenía comprado porque solo hay cinco frecuencias al día».
Incredulidad en la estación de tren ante la falta de frecuencias: «Me voy en moto a A Coruña»
A unos metros de allí, en la estación de trenes, se repetían las caras de disgusto y las expresiones como «esto es una vergüenza». Manuel, un militar de la Armada que lleva tres años destinado en Ferrol, entraba apurado y salía al medio minuto, tras comprobar que, aunque aún no eran las diez de la mañana, no había frecuencias hasta las 14.15 horas. «Tenía que coger un tren a Madrid, para volver a casa, a las 11 y media», lamentaba, mientras salía con más prisa: «Me voy en moto a A Coruña. No me queda otra».
La ausencia de frecuencias de tren se nota estos días más que nunca. Además de los ferrocarriles de la antigua Feve, solo hay enlace directo con A Coruña, ya que los de Madrid se eliminaron tras la pandemia. Con ellos, se perdió también la conexión directa con ciudades como Santiago u Ourense (de hecho, ya no existen opciones para llegar a la provincia sin transbordos), en el caso del Alvia, o con Lugo, en el caso del Tren Hotel.
Solo quedan cinco frecuencias: a las 5.40 horas (que sirve de enlace para coger el Alvia que antes salía de Ferrol y paraba en la capital provincial), 9.10 horas, 14.15 horas, 17.41 horas y 20.36 horas. El lunes, primera jornada de huelga, los trenes venían llenos desde A Coruña, tal como relataron usuarios que decidieron reservar el billete para asegurarse que podrían volver del trabajo.