Negocios al final del túnel del coronavirus

Rocío Pita Parada
rocío pita parada FERROL / LA VOZ

FERROL

CESAR TOIMIL

Hostelería y comercio recuperan consumo pero arrastran aún la factura económica de la crisis

07 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Su recuerdo será indeleble y su huella tardará en borrarse de las cuentas de resultados. El coronavirus ha erosionado la economía de los negocios locales, pero la luz permite atisbar el final del túnel. Hace un año, las restricciones horarias con un nuevo toque de queda maniataban a la hostelería. Y el comercio no conseguía salir del agujero de la sempiterna crisis local, agravada por el freno al consumo que provocaba el miedo por la escalada de contagios. Al estado de alarma todavía le quedaba medio año por delante, y para algunos negocios supuso la puntilla y acabaron cerrando. Pero la mayoría sobrevivieron y ahora las cosas se ven de otra manera.

Ayuda el balance de la reciente temporada estival, con la llegada de visitantes y la recuperación progresiva de aforos, que devolvieron cierta normalidad y alentaron las expectativas de la economía local. Pero todavía intentando dejar atrás el duro bache, el sector suma ahora otros problemas: la subida de electricidad o el temor al desabastecimiento.

María Yáñez
María Yáñez JOSE PARDO

María Yáñez: «La gente está con ilusión para seguir»

Encabeza un colectivo compuesto por casi noventa negocios. Y la conclusión tras dejar atrás lo peor de la pandemia es que «la gente está con ilusión y con fuerza para seguir. Ya que llegamos hasta aquí vamos a continuar». Lo sintetiza así María Yáñez, presidenta de la Asociación de Comerciantes de Narón, que apunta que solo ha habido un cierre dentro del colectivo. Y apunta a que el hecho de que la hostelería «esté repuntando» favorece «el movimiento en las calles».

El miedo que hace un año contraía el gasto de los clientes ha mudado ahora en el temor ante posibles problemas por falta de suministros. «Eso también da miedo, porque piensas que si eso va a repercutir, después del año que llevamos, será complicadísimo», valora. La pandemia ha animado a algunos negocios, como el suyo, a renovarse. En su caso, se lanzó a la «locura» de trasladar su tienda de golosinas Punto Dulce en plena crisis: continúa en el Centro Comercial de Narón, pero en un local mucho más amplio. «Para mí fue muy beneficioso», dice.

Cristóbal García Nores
Cristóbal García Nores JOSE PARDO

Cristóbal García Nores: «Estamos tirando, pero duramente»

Sostiene que «estamos tirando», pero «duramente». Cristóbal García Nores, presidente del Centro Comercial Aberto Ferrol-A Magdalena, vaticinaba hace un año que para muchos la situación que se atravesaba entonces sería «el final». Y lo fue para algunos. Sin datos concretos, sostiene que «hubo muchísimos cierres, se siguió marchando gente, no hay más que ver la situación en la calle», argumenta. «Y no parece que el futuro sea muy esplendoroso. Ferrol no está avanzando al ritmo de otras ciudades, eso está clarísimo. Sigue muy rezagada, y sigue arrastrando una falta de dinamismo y lo está notando muchísimo», valora.

Además, considera que las ayudas no fueron suficientemente ágiles. Las prometidas, sostiene, «nunca terminaron de llegar, solo ayudas mínimas, como las del Concello, pero el dinero de Europa está pendiente. Y el comercio cada vez está más endeudado, y temiendo el año que viene, cuando haya que pagar los créditos ICO».

Con todo, reconoce que la situación es mejor que el pasado año, «pero sigue siendo muy complicada».

Julián Freire
Julián Freire cesar toimil

Julián Freire: «Pensé que iba a ser más catastrófico»

La incertidumbre, el miedo, y la franja nocturna acortada ensombrecían el pasado año las perspectivas en de la cafetería y restaurante Boss, en Esteiro. Pero el establecimiento cumplió los 29 años. Y su responsable, Julián Freire, hace ahora balance. «No estamos al 100 % de cómo estábamos antes, ni mucho menos», afirma. «Desaparecieron las cenas. Ahora funcionan en fin de semana, sobre todo en verano, que fue bastante mejor, pero nunca a niveles de antes de la pandemia», detalla. Y la situación le impide aún incorporar a una persona de plantilla de la que tuvo que prescindir en lo más duro de la crisis: «A día de hoy no la puedo recuperar. Con los números que tengo, no puedo asumir ese coste». Con todo, «yo estoy satisfecho», reconoce. «Pensé que iba a ser mucho más traumático y catastrófico», expresa, valorando que las medidas adoptadas por Xunta y Gobierno fueron acertadas.

Francisco Paz
Francisco Paz CESAR TOIMIL

Francisco Paz: «Vamos a un ritmo medianamente bueno»

Hace un año tuvo que reducir plantilla. Entonces la situación la veía «muy mal». Desde la cervecería Nueva Orleans, en A Gándara (Narón), Francisco Paz intenta recuperarse de los estragos del coronavirus y su factura económica. «Cuando empezamos a remontar algo fue en agosto. Ahora vamos a un ritmo medianamente bueno», admite. No obstante, recuerda que la barra estuvo cerrada hasta hace dos semanas. Y que por la distancia de seguridad, «mesas anuladas tienes que seguir teniendo». Con todo, ya recuperó a todo el personal que se había acogido a los ERTE.

Pese al «negativo» balance que hace de la crisis, nota que «la gente tiene bastante menos miedo, al estar vacunada», pero «ahora el problema lo tenemos por otro lado: la subida de la luz, de la Seguridad Social, el gas... Lo que intentabas recuperar por un lado te están dando el sablazo por el otro».