Nada nuevo


Otra noche de sueño recurrente y adhesivo. Otra vigilia repetida. Una realidad reiterativa y plomiza, dilatada como la confesión de un personaje de Sándor Márai girando en torno a un tema obsesivo y persistente. El hombre llevaba varios días con la mente embotada, parado como un velero en calma chicha y sin atibo de brisa. No lograba liberarse de una pegajosa sensación de inmovilidad, como si sus pies, más que de plomo, estuviesen enterrados en un bloque de hormigón. Hasta las noticias eran una inagotable sucesión de deja vu. Intentó racionalizar la situación y buscar algún nexo entre esos hechos ya vividos anteriormente, sin caer en la paranoia de una conspiración cósmica y maléfica. Sin éxito. Resignado, repasó algunos, como la dimisión de un obispo africano del cargo honorífico que ostentaba en una organización no gubernamental porque se había difundido que algunos de sus empleados podrían haber cometido acoso sexual ¡El obispo es católico! Recordó también las declaraciones del vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, con el prodigioso descubrimiento de que mañana se desvelará el secreto mejor guardado: si los funcionarios de Justicia, departamento que depende de él, lo que pretenden en el fondo con su huelga es mejorar sus salarios. No olvidó tampoco el hombre la incontenible verborrea del portavoz popular Rafael Hernando respecto de que las intenciones de Ciudadanos al apretarle las tuercas al PP son políticas. Ni siquiera pasó por alto el entusiasta movimiento ferrolano del todo gratis, ningún invento local pero de fuerte arraigo en esta población estatalizada. No le gustaba el corolario, pero se imponía con tozudez: nos toman de coña.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ferrol

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

Nada nuevo