Manuel Antonio Prado Riveiro dice ahora que su ex novia fue la autora intelectual del crimen que acabó con la vida de una pareja de Sada en un piso de Betanzos. Y que si él participó fue porque estaba muy influenciado por ella, una mujer «manipuladora» capaz de acuchillar y descuartizar a dos jóvenes. Siempre la defendió, siempre dijo que su participación fue escasa o nula. Hasta que rompieron. Si antes era una simple colaboradora en el traslado de los cuerpos, ahora es la inductora, la que lo planeó todo. Adriana Amenedo dice que, quien fue su pareja hasta hace dos meses, cuenta «todas esas mentiras» nada más que «por despecho». Sostiene que Prado Riveiro se inventó todas esas cosas porque no puede soportar que lo haya dejado. Tiene cartas personales, enviadas por su ex pareja, que demuestran lo que dice. Y las va a presentar a la jueza de Betanzos. El pasado miércoles, ambos acudieron a los Juzgados brigantinos para ratificarse en sus anteriores declaraciones, cosa que hicieron. A la entrada de la sede judicial se produjeron momentos tensos, pues allí estaban familiares y amigos de las víctimas, que mostraron su rabia contra los dos imputados. Desde el mismo momento en que fue detenida, Adriana defendió su inocencia en el crimen, reconociendo, únicamente, el traslado de los cuerpos del piso a la furgoneta. La imputada, que tiene un hijo fruto de la relación con Prado Riveiro -se conocieron en la cárcel en el 2002-, declaró que el 4 de septiembre del año pasado, cuando sucedió el asesinato, no quiso saber nada del crimen, no quiso tener nada que ver con las muertes de José Manuel Gómez Rodrigo, acuchillado hasta treinta veces, y de su novia Claudia Castelo. Reconoció lo que había hecho su pareja, pero aseguró que no hizo nada hasta que le pidió ayuda para bajar los cuerpos. «Me prometió que no vería los cadáveres, pues los había cubierto con una manta», pero ante el miedo de que alguien les viese bajar los cuerpos su novio, explicó, decidió descuartizarlos. Según Adriana Amenedo, fue el domingo cuando Prado Riveiro fue a Ferrol para comprar droga y un machete. Siempre insistió en que no participó en el descuartizamiento y que le confesó a su pareja que no sabía si sería capaz de colaborar en el traslado, que se realizó el lunes. En dependencias policiales ella reconoció que sí había visto los cuerpos, porque la maleta en la que habían guardado parte de uno de los cadáveres se abrió en el trayecto del piso hasta el coche. Adriana admitió que tuvieron que hacer fuerza para que el contenido no cayese al suelo y que la sangre salía por dodas partes. Tras su detención, Prado Riveiro exculpó a su novia. Una y otra vez insistió en que ella no quería ayudarle. Ambos habían sido detenidos en Ribadeo, cuando huían.