Constituyen el segundo mayor grupo de parados de las tres comarcas, pero son los únicos entre los que ha bajado el desempleo desde que empezó el año. Se trata de las personas que nunca se han estrenado en el mercado laboral, que suelen ser mayoritariamente jóvenes. De acuerdo con los datos oficiales que maneja la Consellería de Traballo, en enero de este año, las oficinas del Servicio Público de Empleo de Ferrolterra, Eume y Ortegal tenían registrados 2.734 demandantes de un puesto de trabajo que carecían de experiencia laboral anterior. Esa cifra se rebajó hasta los 2.615 al cierre del pasado mes de noviembre, lo que supone un descenso del 4,3%.
En términos absolutos, en los once primeros meses del año, casi 120 personas sin empleo anterior borraron sus nombres de los listados del paro. Se trata de una rebaja especialmente significativa en un año en el que el desempleo se ha disparado en las tres comarcas, de forma que ya se sitúa en los niveles más altos de los últimos seis años. En la zona, la mayor subida del desempleo ha ido en sintonía al resto del país, ya que se ha producido en el sector de la construcción, el más afectado por la crisis. Entre enero y noviembre han perdido sus empleos 400 personas vinculadas a este segmento de negocio, según se refleja en los listados del paro. Porcentualmente, la subida ha sido del 31,4% y, según los agentes sociales, aún tenderá a subir más, ya que un gran número de pequeñas empresas que suministran servicios o materiales para la construcción están atravesando ya por serias dificultades laborales y económicas. En el sector servicios -que aglutina al comercio y a la hostelería, entre otros-, el paro ha aumentado casi en un 10%, y sigue siendo este segmento el que más demandantes tiene anotados, con más de 7.600 personas.
Estabilidad en la industria
La industria capea mejor el temporal y solo aumenta levemente el número de parados, con un 0,5% de incremento, mientras que la agricultura sube su censo de desocupados en un 4%. El buen momento por el que atraviesa la construcción de buques en la ría de Ferrol, que genera empleo para un gran número de empresas auxiliares de la comarca, contribuye a mermar el impacto del desempleo en este segmento, el cuarto en cuanto a número de demandantes de un puesto de trabajo. De hecho, las empresas advertían no hace mucho de las dificultades a las que se enfrentaban para encontrar mano de obra cualificada para el naval.