Crónica | Conmemoración de santa Bárbara Más de medio centenar de veteranos y familiares recordaron a sus compañeros fallecidos con un sencillo homenaje en el Baluarte del Archivo Regional Militar
04 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Un sencillo homenaje sirvió ayer a los veteranos del antiguo cuartel de artillería de Ferrol para recordar a sus compañeros fallecidos. El acto, que se repite todos los años con motivo de la festividad de santa Bárbara, consistió en una pequeña misa y el canto del himno La muerte no es el final , ante la mirada ensimismada de varios curiosos que siguieron con atención los acordes fúnebres salidos de un radiocasete. A continuación, los asistentes acudieron a una comida con baile en el hotel Almirante. El acto resultó emotivo por varios motivos. Más de la mitad de los asistentes eran mujeres, muchas de ellas viudas de los antiguos artilleros de Sánchez Aguilera. «Cada vez venimos menos gente y eso que he avisado a todas las posibles», decía una de ellas mientras que sus amigas asentían con la cabeza. El patio del Baluarte también vio el reencuentro de viejos compañeros y de veteranos con muchas historia por compartir. Es el caso de Germán Lago, que acudió con su mujer Dolores, o Lolita, como prefiere que la llamen. Germán tiene 90 años, aunque aparenta bastantes menos. Es su Santa Bárbara número 71. Entró en el ejército con 18 años, allá por 1935. Estuvo en el frente de Asturias, en el de Cataluña y en el de Extremadura, en el que vio acabar la contienda cerca de Almadén. Tras la guerra, en la que no recibió ninguna herida, ingresó en la academia de Zaragoza. «Fui tercero en la promoción» recuerda con orgullo. En los años siguientes fue destinado a África y, más tarde, al Sánchez Aguilera, cuartel en el que pasó unos quince años. Germán guarda fotografías de toda su trayectoria militar y ayer se hizo una al lado del monumento a los artilleros fallecidos que fueron durante muchos años sus compañeros. Su intención es «ponerla de última, al final del álbum».