«Nós non podemos deixar isto»

María Hermida
María Hermida CEDEIRA

FERROL

MARÍA VILLAR

En directo | La veda del enmalle amenaza cerca de mil empleos en tierra en el Ortegal DOCUMENTACIÓN La preocupación se ha colado de lleno entre las mallas que confeccionan las redeiras de Cedeira: sus puestos de trabajo están en entredicho tras la prohibición de la UE

21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Corren malos tiempos para el arte del enmalle. Aunque los armadores fueron los primeros en alertarse, la amenaza que supone la prohibición de la Unión Europea de faenar en en Gran Sol para veinte barcos de Cedeira y Cariño ya preocupa en tierra, donde se calcula que hay mil empleos afectados. Muchas redeiras están en este saco, entre ellas, las de un taller ubicado en las afueras de la villa cedeiresa. En uno de los costados de una amplia nave, doce mujeres trabajan con cuerdas de color verde fosforito, las futuras redes de los barcos que luego pescarán en el Gran Sol. María del Carmen, una de las féminas que lleva 30 años en el oficio, es la que comienza a poner voz a la preocupación que se palpa en el coletivo: «Como non imos estar preocupadas, aquí somos todas mulleres de mediana idade que, se iso sae adiante, non sei onde imos ir traballar, nós non podemos deixar isto», dice. Seguidamente, unas y otras comienzan a contar que su trabajo con las redes, que en la mayoría de los casos viene de lejos, supone el segundo sueldo de su familia que «se non entra, bótase moito en falta». Pero peor ve las cosas Neuca, una de las que redeiras más jóvenes de este taller. Su alarma no es para menos: «Eu son redeira e claro que, con esta norma, teño medo de quedar sen traballo pero o peor de todo é que o meu home traballa na volanta e polo tanto os dous estamos afectados». Con enfado, la mujer insiste «levo xa varios días pensando moito as cousas, porque eu teño tres fillos e a maior está estudiando en Madrid e xa se sabe, que todos os meses hai que xirar cartos para alí». En ese punto, cada una comienza a ponerle rostros e historias humanas a las consecuencias de la normativa pesquera. Chelo, mientras cuanta que «somos especialistas nas redes de enmalle, isto é o noso dende sempre e o que sabemos facer», habla de su prima, otra de las mujeres que, aunque ayer ausente, es compañera de fatigas de estas redeiras: «A miña prima leva sen durmir varios días e mala do estómago, ela é soa e vive exclusicamente disto... xa me contarás o que lle espera». Más allá de sus historias, las mujeres muestran también su opininión acerca de la crisis pesquera que planea sobre Ortegal a causa de la veda europea del enmalle. Presicamente, lo que más rabia les da es que «o que se prohíba sexa este arte, que é selectivo e que non leva por diante peixiños pequenos, ¿e logo o arrastre que leva por diante todo canto atopa». «Dende arriba vese distinto» En acorde con lo dicho por los armadores acerca del escaso apoyo del Gobierno, una de las mujeres dice: «Claro, dende arriba iso vese distinto, pero hai que vir aquí». Luego, pasa sus manos por una de la mallas, la mira y afirma contundentemente: «Poden pensar que prohibir isto non importa, pero é do que vivimos aquí».