Los lobos mataron en la comarca más de cien animales en el último año

Luz Ocampo A CAPELA

FERROL

Los ganaderos denuncian la pasividad de la Xunta para pagar indemnizaciones Los ataques se producen casi semanalmente, de día y muy cerca de las viviendas

14 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Los ganaderos de A Capela están preocupados. También los de Monfero, Ortigueira y Mañón. La culpa la tienen los lobos. Y es que en el último año han matado más de cien de sus animales. La mayoría de los ataques no han sido denunciados porque los afectados no confían en recibir indemnización alguna. «Eu reclamei en novembro e aínda estou esperando», explica uno de ellos. Los vecinos de la zona aseguran que «lobos os houbo sempre pero non como os de agora». La diferencia está en que se acercan a las casas, atacan tanto a ovejas como a vacas y lo hacen de día. Herminia Seijo vive en Ameneiro, A Capela, y cuenta que en sus 79 años de vida «nunca vira unha cousa como esta». «¿Sabes tamén o que cambiou? Antes, cando mataban algún animal, os cazadores ían ó monte para que non o volvera a facer. Agora non se pode porque está prohibido», explica Herminia. Batidas Nadie sabe cuántos lobos puede haber en la zona. El alcalde de A Capela, Ángel López Sueiro, está convencido de que «ten que haber alguén que os solte» y critica la actitud de Medio Ambiente ante el problema. «Eu non digo que haxa que acabar con todos, pero nin pagan os danos nin autorizan unha batida. Hai que tomar medidas porque están causando graves danos económicos», concluye. Para el veterinario de la cooperativa de A Capela, la explicación de los ataques puede ser una causa indirecta del mal de las vacas locas. «Agora xa non se poden tirar os animais mortos -explica- «Hai que chamar para que os veñan recoller e os lobos quedaron sen a súa principal fonte de alimentación. Por iso empezaron coas ovellas e as vacas vivas». Los ataques de lobos se producen muchas veces cerca de las casas. Sinesio Piñeiro, un vecino de A Capela, no oculta su preocupación porque «cando non haxa de comer vanse ir ata ás persoas». Según los expertos, lo peor está aún por venir porque en el otoño es cuando las crías ya tienen más de cuatro meses.