Sánchez responde a Trump recuperando el «no a la guerra» y rechaza ser su «cómplice»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su declaración institucional en la Moncloa.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su declaración institucional en la Moncloa. BORJA PUIG / EUROPA PRESS

El jefe del Ejecutivo exige a EE.UU., Irán e Israel que paren «antes de que sea demasiado tarde». La portavoz de la Casa Blanca dice que España ya «coopera con el Ejército estadounidense» y la Moncloa lo desmiente

04 mar 2026 . Actualizado a las 20:44 h.

«No a la guerra». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió este miércoles a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplicar un embargo económico a España, retomando el lema que la izquierda española enarboló en 2003 para oponerse al ataque de Estados Unidos a Irak, respaldado entonces por el exjefe del Ejecutivo José María Aznar. En una comparecencia en la Moncloa sin preguntas de la prensa, Sánchez se refirió al ataque a Irán recordando los precedentes de otras intervenciones militares en Oriente Medio y aludió a lo que denominó «el regalo del trío de las Azores», en referencia al norteamericano George W. Bush, el británico Tony Blair y el propio Aznar, que —según dijo— solo dejaron «un mundo más inseguro y una vida peor», además de «un aumento drástico del terrorismo yihadista y una grave crisis migratoria».

 No estamos «solos»

No citó en ningún momento a Trump, pero aseguró que España no será «cómplice de algo que es malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno». Explicó que la postura española de oponerse al ataque a Irán «no es ingenua», sino «coherente» con los principios que defiende en el ámbito internacional. Y añadió que lo verdaderamente ingenuo sería practicar un «seguidismo servil» ante decisiones adoptadas por otros gobiernos.

«Algunos dirán que estamos solos en esta esperanza, pero tampoco es verdad», sostuvo, porque el Gobierno «está con quienes tiene que estar: con los valores que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra Constitución, con los principios fundacionales de la Unión Europea y la Carta de Naciones Unidas», como lo están, a su juicio, «millones de ciudadanos» en Europa, en Norteamérica y en Oriente Medio.

«Nadie está a favor de los ayatolás», apuntó, repudiando al régimen de Teherán. Pero, según dijo, «no se puede responder a una ilegalidad con otra». «Tenemos que exigir toda la responsabilidad a Estados Unidos, a Irán y a Israel para que paren antes de que sea demasiado tarde», proclamó, equiparando a los tres actores en esta guerra.

También sin citar a Trump, dijo que es «inaceptable» que algunos dirigentes «usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre».

Aunque no mencionó explícitamente la amenaza de «embargo» y sus posibles consecuencias, afirmó que el Gobierno estudia ya «escenarios y posibles medidas para ayudar a los hogares, a los trabajadores, a las empresas y a los autónomos» ante el impacto económico que tendrá la escalada militar.

Sánchez destacó la «confianza absoluta en la fortaleza económica, institucional y también moral» de España y concluyó afirmando que «en momentos como este nos sentimos más orgullosos que nunca de ser españoles».

Moncloa niega que coopere

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, consideró «justificada» la «frustración» de Trump con España. «Fue inaceptable durante el fin de semana que los españoles se mostraran tan poco cooperativos respecto al uso de las bases estadounidenses», dijo, asegurando que España puso en peligro «vidas estadounidenses». A pesar del tono utilizado por Sánchez, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró  que «España ha acordado cooperar con el ejército estadounidense». Según Washington, el acuerdo se habría producido tras varios días de tensión diplomática entre ambos países y «ellos han oído el mensaje del presidente alto y claro». Pero fuentes de la Moncloa desmintieron de inmediato que España vaya a «cooperar militarmente» con Estados Unidos. «Sinceramente, no tengo la menor idea de a qué se puede referir y quiero dejar una cosa clara: la posición del gobierno de España no ha cambiado en absoluto», dijo el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares

Pese a todo, el Gobierno trató de bajar el suflé dialéctico y la ministra de Defensa, Margarita Robles, se reunió con el embajador de Estados Unidos, Benjamín León, a quien trasladó el compromiso de España y de sus fuerzas armadas con la paz.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, cerró filas con Sánchez en un tono muy crítico con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijoo, al que advirtió de que debe elegir entre «ser un patriota o un siervo de Trump», mientras Podemos reclamó que el Gobierno cierre las bases de Morón y Rota y saque a España de la OTAN.