Casado marca distancias con Rajoy y dice que «caerá quien tenga que caer»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

Javier Maroto, Teodoro García Egea, Pablo Casado y Cuca Gamarra, este lunes tras la reunión de la dirección del Grupo Popular
Javier Maroto, Teodoro García Egea, Pablo Casado y Cuca Gamarra, este lunes tras la reunión de la dirección del Grupo Popular DAVID MUDARRA

Niega ser un «justiciero» y asegura que solo actuará en el caso Kitchen si hay juicio oral

15 sep 2020 . Actualizado a las 09:12 h.

«No voy a pasar ni una». El líder del PP, Pablo Casado, endureció ayer el tono de su respuesta a las investigaciones de la Fiscalía que apuntan a la supuesta utilización de medios y personal del Ministerio del Interior en la etapa de Mariano Rajoy para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y tratar de arrebatarle pruebas que pudieran incriminar al exlíder popular. Tras limitarse en un principio a señalar que él no estaba en la cúpula del partido cuando ocurrieron los hechos investigados, ayer advirtió de que con él al frente del partido «quien la haga, la va a pagar».

La escalada de amenazas del ex secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez -imputado en el caso Kitchen-, de implicar a sus superiores ante la Justicia ha elevado al máximo la preocupación en el PP, consciente del acoso político al que se enfrenta. «Me comprometí a soltar amarras con cualquier conducta no ejemplar que se hubiera producido en el pasado», señaló Casado, aludiendo a su elección como líder del partido. Sin nombrar al exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ni a la ex secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, ambos señalados por la Fiscalía, y mucho menos a Mariano Rajoy, Casado aseguró que está dispuesto a colaborar con la Justicia en este caso y que «caerá quien tenga que caer» porque él tiene la determinación de ser «ejemplar».

Pero, dicho eso, dejó claro que no admitirá «juicios paralelos ni condenas de telediario» y actuará sin ser «justiciero» y «sin presuponer nada». «Esperando a lo que la Justicia determine, que para eso estamos en un Estado de derecho», precisó. No consentirá, según dijo, «dobles varas de medir», porque «aquí hay un Gobierno que tiene a su vicepresidente segundo, que es el líder de un partido imputado por financiación irregular», y nadie pide tampoco explicaciones a Pedro Sánchez por el caso Filesa, por los GAL o por los ERE. Solo actuará internamente, por tanto, si se abre juicio oral. «Si esas informaciones se confirman no solo me preocupará, si no que me ocupará y tomaré todas las medidas que los estatutos contemplan», precisó. Aún así, presumió de haberse «anticipado» porque dejó fuera de las listas tanto a Jorge Fernández como a Francisco Martínez, ya que entonces había «alguna evidencia indiciaria».