Luces y sombras en medio del desastre

Los politólogos ven como lo mejor del Gobierno sus medidas sociales y lo peor, la propaganda y descoordinación

Foto de familia del presidente con los cuatro vicepresidentes y los 18  ministro del Gobierno
Foto de familia del presidente con los cuatro vicepresidentes y los 18 ministro del Gobierno

El primer Gobierno de coalición de la democracia reciente cumple cien días, un tercio de los cuales han estado marcados por la irrupción del COVID-19, que ha provocado una crisis sanitaria sin precedentes y obligado a adoptar medidas propias de una economía de guerra. Cuatro politólogos hacen balance de este período. 

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor del Gobierno?

«Antes de la crisis, lo mejor fueron las medidas de corte social (subida de pensiones, salario mínimo, etc.), que lograban identificar su gestión con un tema concreto, lo que en comunicación denominamos BSP (Beneficio Singular Percibido)», señala Santiago Martínez. «También fue un acierto cómo fue gestionando las negociaciones con ERC para crear una mesa del diálogo», añade. Lo peor, «el excesivo número de ministerios y vicepresidencias para contentar a unos y otros, y a la vez diluir a UP».

En la crisis del coronavirus, «lo mejor ha sido designar a un portavoz con conocimiento y autoridad en la materia, Fernando Simón, pese a algunos errores, y el ser metódicos en la comunicación, con intervenciones de diferentes responsables para dar sensación de trabajo en equipo y especialización por áreas, sanidad, seguridad, economía». Lo peor, los numerosos errores que ha cometido.

Verónica Fumanal, politóloga. Fue directora de comunicación de Pedro Sánchez y asesora de Albert Rivera, presidenta de la Asociación de Comunicación Política
Verónica Fumanal, politóloga. Fue directora de comunicación de Pedro Sánchez y asesora de Albert Rivera, presidenta de la Asociación de Comunicación Política

Para Verónica Fumanal, «lo mejor, las medidas de protección social que pretenden no repetir errores de otras crisis; lo peor, algunas comparecencias públicas que no tenían por objeto la información, sino la propaganda». Según Carlos Barrera, «lo mejor, que por fin hay un Gobierno en España, hubiese sido terrible enfrentar el coronavirus con uno en funciones; lo peor, la descoordinación entre los dos partidos de la coalición».

«Lo peor, la política comunicativa, el uso y abuso de ruedas de prensa, la presencia constante de los ministros y del presidente, con discursos demasiado largos, que no han favorecido la imagen de gestión, seguridad y comunicación del Gobierno en esta crisis», considera Ernesto Pascual. «Lo mejor, que ha puesto en marcha su programa de gobierno con medidas como el ingreso mínimo vital y ha dejado claro desde el principio su decisión firme de volver al eje social en política económica», afirma. 

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de la oposición?

«Lo mejor es Ciudadanos, que ha sabido liderar la oposición constructiva», estima Fumanal. «Lo mejor del PP, aprobar los reales decretos del Gobierno; lo peor del PP y Vox la campaña de oposición centrada en el desgaste estéril», añade. «Lo mejor del PP antes de la crisis es que Casado siguió en su estrategia de moderación de su imagen y su mensaje; con la aparición y evolución de la misma empezó a desaparecer su pose de estadista, pasando a ocupar dicho espacio Arrimadas», considera Martínez. «Una vez más, Casado ha perdido la oportunidad de arrinconar a Vox diferenciándose con un tono y mensaje de unidad nacional, como por ejemplo ha ocurrido en Portugal», señala.

Ernesto Pascual, politólogo y profesor de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)
Ernesto Pascual, politólogo y profesor de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

«Lo peor de Vox, la cantidad de bulos, desinformaciones y declaraciones de sus portavoces y cargos, pero lamentablemente la desinformación funciona, y la comunicación meramente instintiva y oportunista da rédito cuando la gente tiene miedo, está alterada, y busca enemigos a quien culpabilizar de la situación», asegura.

«Vox se ha situado en su esquema populista, pero la crisis le ha descolocado totalmente, no ha reaccionado aparte de fomentar bulos, pero no ha generado un discurso propositivo», estima Pascual. «No le veo nada destacable y sí muchos puntos negativos», concluye. «Lo mejor del PP, separarse de Vox y estar dispuesto a hablar con el Gobierno de los pactos de reconstrucción», señala. «Lo peor, que en una situación de emergencia nacional debería haber tenido más de lealtad institucional», añade.

«Lo mejor para Vox ha sido su definitiva institucionalización y entrar en el debate público de forma normalizada», mantiene Barrera. «Lo mejor para el PP ha sido poder empezar a organizarse internamente de cara a hacer un partido de gobierno de cara a las siguientes elecciones», apunta. «Lo peor en ambos, no haber sabido capitalizar mejor los deslices del nuevo Gobierno», concluye. 

¿La crisis se llevará por delante al Gobierno?

«Si algo hemos aprendido de esta crisis es a hacer de dejar predicciones, porque la realidad las barre todas», asegura Fumanal. «Dependerá de su habilidad para generar unión política y de la voluntad de todos los actores de salir juntos como país», explica. «Los partidos importantes tienen responsabilidades de gobierno, el PSOE y UP a nivel central y el PP y Cs, autonómico, y considero que no existe la gestión ejemplar de esta crisis, es la gestión del caos puro y duro», concluye.

Santiago Martínez. Consultor político, profesor de oratoria y «media trainer» en campañas electorales en diferentes países del mundo.
Santiago Martínez. Consultor político, profesor de oratoria y «media trainer» en campañas electorales en diferentes países del mundo.

«No veo en peligro en estos momentos al Gobierno», afirma Pascual. «Lo dudo. Sánchez e Iglesias están condenados a entenderse porque los dos se necesitan si quieren seguir en Moncloa», señala Barrera. «Se lo puede llevar por delante una hipotética mala gestión de la crisis económica subsiguiente, como a Zapatero en 2008-2011», pronostica. «No lo creo porque la oposición no está siendo tampoco hábil, tendría que haber un error extremadamente grave para que los socios de Gobierno rompieran su acuerdo o que perdieran el apoyo de los grupos minoritarios», sostiene Martínez. 

¿Habrá anticipo electoral cuando pase la crisis?

«No parece porque no hay posibilidad cierta de una mayoría alternativa que tumbe los proyectos del Gobierno y porque, pese a las tiranteces, PSOE y UP se necesitan, y otros partidos nacionalistas y secesionistas se encuentran más cómodos con el actual Gobierno», estima Barrera. «En un escenario donde cada día es un reto, cuatro años parecen una eternidad», sostiene Fumanal. «Creo que no, si saca adelante su programa, estará cumpliendo el pacto de gobierno, con lo cual no habrá incentivos en ninguno de los dos partidos que lo forman para ir a elecciones», opina Pascual.

Carlos Barrera, experto en comunicación electoral y profesor de Medios de Comunicación y Política en la España Reciente  (Universidad de Navarra),
Carlos Barrera, experto en comunicación electoral y profesor de Medios de Comunicación y Política en la España Reciente (Universidad de Navarra),

«No, lo dudo por todo lo comentado anteriormente y porque la mayoría de la gente no cree que en medio de una tormenta haya que cambiar al capitán del barco. La gente quiere estabilidad y realizar un adelanto electoral podría ser un suicidio para muchos de los actores políticos que promovieran tal medida», afirma Martínez.

Los siete errores políticos del Ejecutivo en la crisis del COVID-19

Sánchez preside el Consejo de Ministros Extraordinario celebrado en Moncloa el 26 de abril
Sánchez preside el Consejo de Ministros Extraordinario celebrado en Moncloa el 26 de abril

Para Santiago Martínez, estos son los errores políticos del Gobierno en la gestión de esta crisis: 

1 En una crisis no puedes predecir su devenir, por lo que aventurar o predecir escenarios es un grave error, y el ministro de Sanidad y Fernando Simón a veces incurrieron en ese error. Está bien querer evitar el alarmismo pero no a costa de quitar gravedad al problema, que es perceptible claramente por la ciudadanía. 

2 La realidad no es la que es, sino la que la gente percibe. Si la comunicación es mala, la gestión también parecerá mala. Han aflorado diferencias constantes entre las dos facciones del Gobierno, lo que ha generado incertidumbre, no puedes contribuir a echar gasolina al fuego. El pulso entre Iglesias y Calviño ha sido evidente. 

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