El aumento del paro, la dura situación económica y los contratos temporales son?la causa de que muchos jóvenes vean en las Fuerzas Armadas su única salida laboral
21 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Desde que se abolió el servicio militar obligatorio, en el 2001, las Fuerzas Armadas han utilizado diferentes tácticas para reclutar jóvenes, ya que los interesados en servir comenzaron a escasear. En 1999 contaban con 91.814 militares, mientras que en el 2004 se habían reducido a 70.632. Así que Internet, publicidad en medios de comunicación, el aumento de los extranjeros admitidos y la captación de mujeres han sido algunos de los recursos empleados por el Ministerio de Defensa para buscar candidatos.
Sin embargo, con lo que no contaban en el Ejército es con que la crisis económica, que ha mermado la cantidad de trabajadores en otros sectores, iba a engordar sus filas. No únicamente la publicidad y el aumento de los incentivos para la formación profesional, sino también la crisis económica y el paro, parecen haber precipitado a la juventud hacia la estabilidad del sueldo fijo, el contrato «en condiciones», la comida y el alojamiento que ofrecen los militares.
Casi cuatro aspirantes por plaza
Los datos de Defensa confirman que este año las Fuerzas Armadas han alcanzado un promedio de casi cuatro solicitudes por plaza ofertada, mientras que en el 2005 la relación era de una solicitud por vacante. El pasado mes, el número de efectivos llegó a un máximo desde la profesionalización: 80.897.
Y es que la crisis económica tiene consecuencias poco alentadoras para los menores de 29 años, edad máxima establecida para alistarse. Según cifras del Inem, casi un millón de menores de 30 años están desempleados. Y según un informe de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal, en el segundo trimestre del 2008 el porcentaje de parados en este rango de edad es del 17,24%, cuando la tasa general de desempleo es del 11%.
Además, no todos los que están activos trabajan en algo relacionado con sus estudios, como lo confirma una encuesta de la empresa de recursos humanos Alta Gestión, en la cual solo un 39% aseguraron tener un trabajo relacionado con su formación, cifra que en Galicia se reduce al 24%. Un 48% de estos tienen un contrato temporal, y en el 60% de estos contratos el sueldo no llega a los 800 euros, según datos del INE. Con estas cifras, no parece casual que en el ciclo de reclutamiento de las Fuerzas Armadas que se cerró el 1 de noviembre se contabilizaran 12.141 solicitudes de ingreso, más del doble que las del año anterior.
Mariano Casado, secretario general de la Asociación Unificada de Militares Españoles, confirmó a La Voz que «efectivamente hay un aumento de las solicitudes y además en un porcentaje importante». En su opinión, esto es «positivo», pero añade que «el problema es que puede ser coyuntural, y que pasada la crisis ya no interese entrar en las filas; podríamos pasar de una fase de crecimiento importante a una fase en la que no haya gente», explicó.