Mas propone una planta de biomasa para aprovechar la madera quemada

La Voz AGENCIAS | BARCELONA

ESPAÑA

ROBIN TOWNSEND

La afectada localidad de Sant Llorenç Savall será prioritaria a la hora de escoger su sede Los incendios de Maçanet y Tordera obligan a desalojar tres urbanizaciones.

14 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El conseller en cap de la Generalitat, Artur Mas, explicó ayer que la zona afectada por el incendio de Sant Llorenç Savall (Barcelona) será prioritaria a la hora de escoger una sede para la planta de biomasa que la Generalitat estudia instalar en Cataluña, lo que se podrá confirmar dentro de unas semanas. Mas explicó que de esta manera se intentará «producir energía con la madera del bosque, y en este caso con la madera quemada. Si lo podemos sacar adelante, sería una buena salida para la gestión del bosque arrasado». Por otra parte, el ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, avanzó la posibilidad de que el Gobierno dé ayudas económicas a los ayuntamientos y a las personas afectadas directamente por los incendios que han devastado en los últimos días más de 4.600 hectáreas en las comarcas del Vallés y el Bages. Piqué explicó que en los próximos días se realizará un inventario de «todas las necesidades que haya que cubrir» en el área afectada por las llamas. Situación actual Los incendios de Maçanet de la Selva (Girona) y Tordera (Barcelona), que se reavivaron ayer por la tarde, tras haber sido controlado por la mañana, obligaron a desalojar tres urbanizaciones, al tiempo que dos bomberos, que participaban en la extinción, resultaron heridos leves por intoxicación de humo. Este fuego, que anteayer ya conllevó el dasalojo de tres mil vecinos, ha arrasado por el momento 630 hectáreas. Tres operarios de una empresa contratada por la concesionaria de la autopista A-2 fueron detenidos acusados de causar el incendio que el pasado 28 de julio calcinó unas veinte hectáreas del término municipal de Barberá de la Conca (Tarragona). Dos personas resultaron heridas en el incendio que se originó el pasado miércoles en la localidad salmantina de Agallas, que quemó mil hectáreas. En Cáceres, un fuego procedente de Salamanca obligó a evacuar a los 97 habitantes de la alquería de Horcajo, una zona escarpada que dificultó las tareas de extinción.