El plan de Trillo para admitir inmigrantes en el Ejército divide a la cúpula militar

JOSÉ LUIS ÁLVAREZ MADRID

ESPAÑA

LAUREANO VALLADOLID

El proyecto de Defensa prevé aplicar una discriminación positiva a favor de los iberoamericanos que limite la presencia de africanos La cúpula militar española está dividida ante el proyecto del ministro de Defensa, Federico Trillo, de admitir inmigrantes como soldados profesionales en las Fuerzas Armadas. El mando discrepa sobre si deben existir compañías integradas sólo por extranjeros o si, por el contrario, éstos deben incorporarse indistintamente a las unidades.

24 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Amenaza africana El proyecto elaborado por la Dirección General de Reclutamiento pasa por alistar a unos 2.000 inmigrantes ante la carencia de voluntarios. El objetivo es alcanzar los 102.000 efectivos en diciembre de este año. Un alto mando del Estado Mayor cree que la única «amenaza potencial» sobre territorio español «proviene del norte de África». Este general considera que podría plantearse el problema de utilizar a esos soldados en una posible crisis abierta contra un país del que muchos de ellos podrían proceder. El citado general considera una «desnacionalización» de la defensa tanto la incorporación de inmigrantes, como que los españoles «depositen las esperanzas de seguridad en instancias supranacionales como la OTAN o la UEO». Sin embargo, el proyecto de Defensa solventa en parte este problema porque realiza una «discriminación positiva», por motivos culturales e idiomáticos, a favor de los ciudadanos iberoamericanos y en perjuicio de los procedentes de los países del Este o de África. Los inmigrantes que quieran alistarse tendrán que prestar juramento de fidelidad, aunque no podrán jurar bandera, algo reservado para los nacionales. Vetado el acceso a academias Los soldados inmigrantes sólo podrán permanecer en filas seis años, tiempo en el que tampoco ascenderán más allá del grado de cabo primero, a la vez que les será vetado el acceso a las academias militares. Pero la ventajas para estos inmigrantes estará en que, durante el tiempo que permanezcan en filas, podrán conseguir la nacionalidad española.