Matrícula a las listas de clase

Lorena M. Canosa CARBALLO

EDUCACIÓN

JOSÉ MANUEL CASAL

Reportaje | Premio Extraordinario de Bachillerato Ana María Sánchez, Silvia Suárez (del IES Agra de Leborís) y Sabela Ramos Garea (del Agra de Raíces) terminaron secundaria con brillantes calificaciones

03 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?caban de cumplir 18 años. Como cualquier joven de su edad aprovecharon el verano para salir de marcha y viajar, pero también para repasar alguna asignatura del bachillerato, porque en septiembre tuvieron que volver al instituto para hacer exámenes. El miércoles pasado se desplazaron hasta el IES Elviña de A Coruña para las pruebas del Premio Extraordinario de Bachillerato. Fueron las únicas jóvenes de la Costa da Morte que terminaron la secundaria el pasado curso académico con matrícula de honor. Las tres aseguran que no son chaponas, ni niñas tontas. Simplemente son aplicadas. Para ellas, estudiar es una afición y un motivo para superarse, no por competición sino por orgullo propio. Sabela Ramos Garea, de Cee, estudió el bachillerato en el instituto Agra de Raíces, con la especialidad de la doble vía de ciencias (científico técnico y ciencias de la salud). Su media fue de sobresaliente. En junio hizo los exámenes de selectividad y también aprobó con la misma nota. En su expediente luce la matrícula de honor. «Non sabía moi ben que carreira facer, pero escollín enxeñería informática». Asegura que los exámenes del Premio Extraordinario de Bacharelato no le salieron mal. «Non sei se ganarei», dice. Ana María Sánchez Cambón, de San Román (A Laracha), estudió el bachillerato de humanidades en el IES Agra de Leborís. Su nota media final fue un sobresaliente, igual que en selectividad. Aunque es de letras mixtas sabe que sobresaliente al cuadrado es igual a matrícula de honor. Se apunta a las ciencias políticas. Su aspiración no es poca: «Gustaríame chegar á diplomacia, estar nalgunha embaixada», explica Ana María. De los exámenes del Premio Extraordinario opina: «Foron moi difíciles, non creo que aprobe». El caso de Silvia Suárez Señarís, de Paiosaco, es similar. Ahora estudiará la carrera de matemáticas, por vocación. «Dende pequena quería facer esta carreira, aínda que non creo que me adique á docencia. Intentarei especializarme noutros campos», afirma Silvia. «Deixei un exame en blanco nas probas do premio, saíronme mal», comenta la joven. Es época de recogida y aunque no ganen el premio ya tienen el certificado de listas.