Reportaje | Comienzan las pruebas de selectividad La primera jornada comenzó bien para dos alumnas de Santiago, pero se torció en los últimos exámenes; los estudiantes de COU despidieron la prueba con Marx y Platón.
11 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Suena el despertador. Son las cinco de la mañana pero no es día para hacerse la remolona. A Ana María Souto, una estudiante de 17 años, le quedan por delante sesenta horas claves. El consejo previo a la selectividad de dormir horas suficientes no ha calado en los alumnos. A Ana le quemaban ayer las sábanas, pese a acostarse a las dos de la madrugada. Tras un repaso después de quince días de estudio, se reúne con sus compañeros de instituto en la Facultad de Medicina. Comenzó la selectividad para ella y otros 10.500 estudiantes. Comenzó también para Tania del Río, que durmió algo más, pero no pasó de las seis horas. Ya habrá tiempo durante todo el verano. Los nervios estuvieron presentes. «Unha vez que te-lo examen diante pásanche, pero cando van chamando ós alumnos estás moi nerviosa», aseguraba Ana tras la primera prueba, Lengua Castellana, que resultó un buen comienzo para la mayoría. Adiós a COU La Generación del 27 y La Fundación, de Antonio Buero Vallejo, dieron el pistoletazo de salida para los más de 10.000 estudiantes de bachillerato. Los últimos de COU, 146, se despidieron con dos de los autores más deseados por los alumnos: Marx y Platón. Fue un adiós dulce para un curso que, tras desaparecer oficialmente hace un par de años, seguía presente en selectividad para los jóvenes que todavía no habían superado las pruebas de acceso a la universidad. Las anécdotas fueron ayer las de siempre, pero con nuevos protagonistas. Muchas chuletas ?todos conocían a «alguien» que las tenía?, y una repentina creencia en los más increíbles amuletos: colgantes, velas, estampas... Cinco exámenes por día Algunos alumnos tuvieron ayer la friolera de cinco exámenes. Se trata de estudiantes que decidieron presentarse por dos vías diferentes de bachillerato, y a los que les coincidían dos asignaturas a la misma hora. La Comisión Interuniversitaria de Galicia (Ciug) decidió que, ya que no se puede alterar el calendario, se hiciese un examen después del otro, aislando a los jóvenes para no conocer las preguntas. El presidente de estas pruebas, José Manuel Díaz, recordó que si se generaliza esta situación de estudiantes que optan por dos vías será necesario reorganizar el calendario. En cuanto a la primera jornada, todo tranquilo: «Para que esto esté bien, tiene que ser aburridísimo», bromea. Ana y Tania despacharon ayer más de la mitad de los exámenes de selectividad, cuatro de los siete que tendrán durante estos tres días. Los comienzos fueron optimistas, pero al final Inglés e Historia torcieron la jornada. «Ninguén esperaba un tema de socialismo e anarquismo, e o de inglés era moi difícil. Empezamos ben, e acabamos mal», reconocían a última hora. Hoy tan solo tendrán un examen, por lo que Ana María Souto ya pensaba en la cama: «Cáenme os ollos».