El precio de baterías y paneles solares encara una subida de hasta un 20 %

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

MARTINA MISER

China retira rebajas fiscales en plena escalada del coste de los materiales

01 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los propietarios de viviendas unifamiliares, comunidades en edificios y también Administraciones públicas debaten todavía sobre la conveniencia de instalar paneles solares y sistemas de almacenamiento por baterías. Quienes ya lo están haciendo ahora, aprovecharon los años de bonanza en los que la fabricación masiva china —se tradujo en un tsunami de estas mercancías hacia Europa— hundió los precios en el mercado. Su abaratamiento y subvenciones a su instalación (financiadas con dinero de los contribuyentes) alimentaron un bum fotovoltaico que podría tener los días contados.

En el calendario hay una fecha marcada en rojo: el 1 de abril del 2026. Dentro de un mes, China —proveedor de casi el cien por cien de los paneles solares que instalan las empresas en la UE— dará otro paso en hacia el final de la devolución del IVA a los fabricantes del país asiático que exportan estas placas —y sus componentes—. A finales del 2025 ya redujo ese reembolso del 13 al 9 %, y en abril lo volverá a limitar (al 6 %). Si nada se tuerce, esa rebaja fiscal desaparecerá definitivamente para final de año.

En la práctica, eso supone que los precios subirán en el mercado. Por eso algunos intermediarios han hecho acopio del stock al que China trata de dar salida, tras años fabricando más de lo que la demanda le pedía. Y lo han hecho adelantándose al parón de las fábricas por el Año Nuevo chino (del 17 de febrero al 3 de marzo) y a los posibles cuellos de botella en el transporte tras los festejos.

Pero este no es el único factor que encarecerá la compra e instalación de paneles solares. «El fuerte incremento del precio del polisilicio, junto con subidas en obleas, células vidrio y plata, está presionando los costes de módulos y sistemas de almacenamiento», explican desde la compañía 1Komma5. El polisilicio es un material semiconductor cuya producción se concentra en China (88 %). No solo permite a los paneles convertir la energía solar en electricidad, también es clave para el funcionamiento de los microchips en los dispositivos electrónicos. «Lleva varios meses aumentando de forma significativa», señala la firma.

Tras el monopolio, la subida

Ahora que los fabricantes chinos han eliminado cualquier atisbo de competencia y que la dependencia de las empresas de la UE es absoluta, se plantean nuevas estrategias. «Algunos han acordado reducir la producción [de polisilicio] para frenar la situación previa de sobreoferta», añaden. Y eso, claro, ha disparado el precio. El pasado verano, el kilogramo llegó a encarecerse un 33 % en cuestión de un mes. En la actualidad, cotiza en los 6,3 euros. Muy lejos, eso sí, de los históricos 35,8 que llegó a marcar en septiembre del 2022, en plena fiebre productiva.

Tampoco se salvan los componentes y las baterías utilizadas para almacenar energía. La rebaja fiscal a través del IVA con la que contaban los fabricantes chinos también será eliminada.

Por todo ello «esperamos subidas de entre el 15 y el 20 % en determinados componentes. A medio plazo, los clientes finales también se verán afectados», señala la cofundadora de 1Komma5, Mariana Sánchez.

La retirada de ayudas fiscales en China, los recortes en la producción y el aumento del precio de las materias primas, acabará afectando a la economía de los hogares y las empresas: «Es de esperar una subida en el mercado español [...] Quienes estén valorando invertir en un sistema fotovoltaico todavía pueden beneficiarse de los precios actualmente más bajos», desliza su director general, Fernando Sánchez. El coste de los paneles solares marcó un mínimo histórico en la primavera del 2025, pero desde entonces han aumentado progresivamente. Aún así, siguen invitando a descarbonizar viviendas y fábricas.

Impacto en el bolsillo

El coste de una instalación de 5 kWp (potencia máxima teórica) alcanzaba la horquilla de los 7.500 y los 9.000 euros en el 2022 —los paneles se llevaban la mitad del presupuesto—. Sin embargo, ese coste ha descendido a los 4.500-6.000 euros en el 2026 y las placas representan entre un 20 y un 30% de la factura final.

Con estas cifras, un aumento del 20 % en el precio del componente fotovoltaico a causa de todos los factores mencionados se traduce en un sobrecoste estimado de entre 270 y 360 euros para esa misma instalación.

¿Seguirá siendo rentable el despliegue de paneles? Según Efitar Ingeniería, sí. A pesar del sobrecoste en la compra, se puede reducir la factura de la luz en torno a un 70 %. «El coste medio de una instalación puede rondar entre 4.000 y 6.000 euros. Con un ahorro anual de 600 a 1.000 euros, la inversión se amortiza en 6 a 10 años», estiman.