El Eurobanco se enroca por la inestabilidad geopolítica, a pesar de los buenos datos sobre la inflación
05 feb 2026 . Actualizado a las 15:38 h.Sin sorpresas en Fráncfort. El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado este jueves que mantendrá los tipos de interés sin cambios, en el 2%, tras la reunión de su consejo de gobierno. La decisión tiene en cuenta la inestabilidad geopolítica actual, aunque el Eurobanco respira tranquilo después de conocerse ayer el dato sobre la inflación de la eurozona en enero, que se situó en el 1,7 %, por debajo del mandato del 2 % del BCE.
En su decisión de este jueves, el BCE apunta que la economía «sigue siendo resiliente en un entorno global desafiante», respaldada por una baja tasa de paro y el impulso gradual de las inversiones en defensa e infraestructuras. Las perspectivas económicas son todavía «inciertas», debido principalmente a la incertidumbre comercial y las tensiones geopolíticas globales.
Se trata de la quinta reunión en la que el BCE mantiene los tipos de interés sin cambios, mientras el crecimiento económico de los países del euro, se sitúa por encima de lo previsto, con un avance del 1,4 % en el 2025, lo que también invita al optimismo. Las proyecciones del BCE apuntan a un avance del 1,2 % del PIB en el 2026 y de un 1,4 % el año que viene. Se espera, además, que la inflación se mantenga de media en el 1,9 % este año y en el 1,8 % en el 2027.
Sin embargo, la inestabilidad geopolítica sigue preocupando a la institución europea. Ya en diciembre Lagarde admitió que la economía europea enfrenta una situación «volátil» en el marco de las tensiones con EE.UU., pero reconoció que parte de los riesgos se habían equilibrado. Con todo, el panorama global sigue siendo desafiante y seguirá marcado por la incertidumbre por la evolución de la guerra en Ucrania y las relaciones con la Casa Blanca.
La presidenta del BCE admite que la institución está siguiendo «muy de cerca» la evolución del tipo de cambio del euro frente al dólar y que la cuestión se ha analizado en la reunión de este jueves. «El dólar se ha depreciado desde marzo del 2025, ahí es donde ves el cambio. Desde verano, ha fluctuado dentro de un rango y hemos incorporado su efecto en muestra previsión base», apunta Lagarde, que añade que si la moneda común se mantiene más fuerte de lo esperado «podría reducir la inflación más de lo previsto».
La francesa ha explicado que el BCE no dicta sus políticas en torno a un solo dato sobre la inflación, refiriéndose al buen dato de los precios de la eurozona en enero (1,7 %). «Estamos en un buen lugar y la inflación está en un buen lugar. Pero debemos recordar que nuestro cometido es determinar si estamos convencidos de llegar a nuestro objetivo del 2 % a medio plazo. No podemos ser esclavos de un dato que puede variar el próximo mes».