Más de la mitad de los trabajadores de baja ya habían tenido otra el mismo año
ECONOMÍA
España encabeza el absentismo laboral por enfermedad en Europa, con un impacto económico de más de 81.000 millones de euros
11 jun 2025 . Actualizado a las 11:33 h.El absentismo laboral sigue dando quebraderos de cabeza al Gobierno y también a las empresas. El drástico aumento de las incapacidades temporales (IT) ha tensionado las cuentas de la Seguridad Social y de las compañías. En el 2023 se perdieron en España 368,7 millones de jornadas laborales con los 9 millones de incapacidades temporales recetadas por los sanitarios españoles, de las que el 70% las generaron el 16,6% de total de trabajadores. Son los conocidos como «repetidores», que acumulan múltiples bajas laborales a lo largo de un año, ya sea por recaídas o «por algo de picaresca», como calificó ayer Octavio Granado, exsecretario de Seguridad Social, y que cada vez son más frecuentes, ya que más de la mitad de los trabajadores de baja repite.
Estos «repetidores» -que en los últimos cinco años han crecido más de 5,9 puntos- son gran parte del problema del absentismo en España, según el informe Evolución de la incapacidad temporal y la siniestralidad en España realizado por la mutua Umivale Activa y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie). «Son esenciales para entender este repunte», señalaron los autores de la investigación, que han trabajado con una base de datos de 62 millones de procesos de IT anonimizados para entender qué está ocurriendo en el mercado laboral español, que encabeza la tasa de incapacidad temporal por enfermedad en Europa y deja un impacto en la economía nacional de 81.574 millones de euros. La mayoría de estos repetidores presentan dos o más enfermedades. Las más comunes son también «las más difíciles de determinar», como los dolores y, sobre todo, los trastornos de salud mental, que concentran más de la mitad de los casos, advierten los autores.
Canarias, País Vasco y Galicia, encabezan los indicadores de absentismo en España, todas ellas con más de un 7% de jornadas perdidas en 2023. En el lado opuesto, Islas Baleares, La Rioja y la Comunidad de Madrid no superan el 5% de tasa media. Las diferencias territoriales también son evidentes en la prevalencia de procesos de IT de larga duración (más de 365 días): Canarias, Galicia y Cataluña presentaron una prevalencia superior a 11 por cada 1.000 trabajadores, mientras que fue inferior a 7 en regiones como La Rioja y Madrid.
Por sectores, el estudio detecta las mayores tasas en las actividades administrativas y servicios auxiliares, las relacionadas con el suministro de agua y actividades de saneamiento, y las actividades sanitarias. Por el contrario, las menores tasas se registran en el sector de información y comunicaciones.
Sin conocer las causas
Las causas que explican por qué hay tantos trabajadores de baja en comparación con los años previos a la pandemia no están claras, como revelan los autores del estudio. El deterioro de la salud tras la pandemia, el envejecimiento natural de la población y el buen momento económico son algunas de las justificaciones que el Ministerio de Seguridad Social ha puesto sobre la mesa de diálogo social con sindicatos y patronal para abordar esta problemática. «También hay que revisar el sistema sanitario español que alarga estas bajas por su saturación», apuntó el exsecretario de Seguridad Social durante la presentación del informe del Ivie. «Los médicos no son interventores de la Seguridad Social. Ellos no estudian para controlar el gasto, no es su función. Les atribuimos funciones que no les competen», añadió.
La reforma del Gobierno, sin embargo, no se centra en el apartado sanitario, sino en la modificación de la legislación laboral. La propuesta del departamento de Elma Saiz se asienta sobre dos ejes de actuación: acortar la duración de las bajas y favorecer la reincorporación de los afectados a través de las denominadas «altas progresivas», que ha contado con la oposición de los sindicatos.