Más fusiones, sí, pero aún tardarán en llegar

Calviño las considera "inevitables" y en el BCE las consideran deseables


redacción / la voz

Dice la vicepresidenta Calviño que las fusiones bancarias se antojan «inevitables». Y hasta deseables, que dirán en los cuarteles generales del Banco Central Europeo, allá en Fráncfort. Por eso, y porque, a la fuerza ahorcan -tipos de interés por los suelos y sombrío panorama económico no son buenos para el negocio- la operación que acaban de sellar los consejos de Bankia y CaixaBank no será la última.

Toca reforzar el sistema financiero español en un momento especialmente delicado para la economía nacional.

¿Quién será el siguiente?

Quinielas hay para todos los gustos. Pero hay una entidad que figura en todas las apuestas: Sabadell. Y eso que en los mentideros financieros hay quien advierte que el banco que pilota Josep Olíu podría no querer casarse con nadie. Ya lo intentó con Bankia. Aquello no salió bien. Y ahora, mantienen esas fuentes, puede que apueste por la soltería.

Claro, que la herida que muestra la cotización de la entidad es profunda: más del 60 % en lo que va de año, pese al pequeño bálsamo que han supuesto los tambores de fusión. Y eso lo convierte en presa fácil. Y apetitosa. Vale poco más de 2.000 millones. Hay quien se juega el cuello a que acabará en brazos del BBVA. Igual es mucho apostar. Analistas como los de HSBC no lo ven tan claro. Consideran que las expectativas de una operación sobre el Sabadell son aún prematuras. Mientras, fuentes de la entidad de origen catalán aseguran: «Nuestra prioridad es generar valor para nuestros accionistas. El banco tiene una hoja de ruta para maximizar la rentabilidad y crear valor para el accionista en los próximos años». Y añaden que la firma «tiene presente cualquier otra posible alternativa estratégica siempre que incremente y maximice esa creación de valor».

Unicaja y Liberbank son los siguientes en la lista de los casamenteros. Juntos por fin, tras varios intentos fallidos, o en compañía de otros. Ya se verá.

¿Y qué hay de Abanca?

No esconde Juan Carlos Escotet su vocación de crecer. Tiene el banquero hispanovenezolano larga experiencia en esto de las compras. Anda en estos momentos inmerso en la aquisición de Bankoa, ahora en manos de Crédit Agricole. En el mercado dan por hecho que no será la última que protagonice. Eso sí, con Abanca siempre en el lado comprador. Lo de que alguien venga y compre el banco gallego está difícil. Primero porque no cotiza en bolsa. Y segundo, y sobre todo, porque Escotet, que tiene casi el 80 % del capital, no está por la labor de vender

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Más fusiones, sí, pero aún tardarán en llegar