Absuelta la antigua cúpula de Caixanova por la operación inmobiliaria de Rivas

La Fiscalía pedía para los cuatro exdirectivos, entre ellos Gayoso y Pego, 4 años de cárcel

Gorriarán y González Mera, delante; detrás, Gayoso y Pego.
Gorriarán y González Mera, delante; detrás, Gayoso y Pego.

Redacción

Apenas un mes después de la celebración del juicio que sentó en el banquillo a cuatro miembros de la antigua cúpula de Caixanova, entre ellos el expresidente, Julio Fernández Gayoso; y el exdirector general, José Luis Pego, por una de las varias operaciones inmobiliarias fallidas que protagonizó la entidad y que le dejaron un importante agujero en sus cuentas, ya hay sentencia. La Audiencia Nacional los absuelve del delito de administración desleal del que estaban acusados y por el que se enfrentaban a penas de hasta cuatro años de cárcel.

Junto a Gayoso y Pego han sido exculpados el ex director general adjunto y responsable de la división comercial de Caixanova Gregorio Gorriarán y el ex subdirector general de planificación financiera y control de la entidad y presidente del comité superior de riesgos Domingo González Mera.

Considera el tribunal que, en lo relativo a esa operación —denunciada por el FROB ante la Fiscalía Anticorrupción, que en el 2015 la trasladó a la Audiencia Nacional— se limitaron a desempeñar la función que tenían dentro de la caja y que no se prevalieron de su cargo para perjudicar a la entidad. Se refiere la sentencia al préstamo hipotecario de 67,1 millones de euros concedido a la mercantil Rivas ACI S. L. en abril del 2007 para comprar suelo en la localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid y que, una vez reventada la burbuja, le provocó a la entidad un roto de casi 42 millones de euros.

Reza la sentencia que, en este caso, «se limitaron a dar al expediente el cauce previsto, exponiendo, sin voto, cada una de las vicisitudes surgidas en la comisión delegada y aceptando, como no podía ser de otra manera, lo que aquella aprobara, buscando en todo caso la mejor solución y la menor pérdida posible para la entidad antes de que la carpeta o expediente físico pasara a otro departamento».

Solo votaba propuestas

En el caso concreto de Gayoso, añade el fallo que, «como presidente del consejo, no tenía a su cargo ninguno de los departamentos por los que pasaba un expediente hasta su aprobación final». Se limitaba, según el tribunal, a votar las propuestas que eran sometidas a su aprobación.

Es más, concluyen los magistrados de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal, que la «operación resultaba de interés para Caixanova, que entre los planes establecidos para aquellos años buscaba su expansión en el ámbito de préstamos hipotecarios y Rivas Vaciamadrid contaba con uno de los índices de crecimiento más altos de España, lo cual significaba que si la operación era satisfactoria y las viviendas que se iban a construir (610) se vendían, suponía un incremento notable de nuevos clientes que se subrogarían en el préstamo de la promotora».

Primeros en ir a la cárcel

El de la operación de Rivas es el segundo juicio para tres de los exculpados: Gayoso, Pego y Gorriarán. El primero los convirtió en los primeros banqueros que entraron en prisión por los desmanes cometidos durante la crisis financiera. La Audiencia Nacional los condenó en el 2015 a dos años de prisión por administración desleal y apropiación indebida por las indemnizaciones millonarias que se autoconcedieron antes de abandonar la entidad. Percibieron 18,9 millones de euros y los condenaron a devolver 10 millones.

Pero la cosa no acaba aquí. Porque aún quedan otras operaciones por las que tendrán que responder desde el banquillo. Cuatro préstamos presuntamente irregulares para reflotar la conservera Bernardo Alfageme y otro embrollo inmobiliario en Cangas do Morrazo que le ocasionó a la entidad un perjuicio de 43 millones de euros.

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