La industria gallega compra en Portugal el textil técnico más avanzado de Europa

ECONOMÍA

VÍTOR MEJUTO

La innovación lusa revoluciona los tejidos para el automóvil, el deporte de élite o el ejército

11 nov 2018 . Actualizado a las 12:28 h.

Un vestido de novia que se ilumina en la oscuridad solo con presentir calor humano a dos metros de distancia, y que responde a una aplicación en el móvil para ir cambiando de color, es la carta de presentación más kitsch de la revolución tecnológica del textil que Portugal está abanderando en Europa.

Dice el sector luso, siempre autocrítico con sus complejos de inferioridad, que los portugueses no saben venderse. Y parte de razón tiene, porque ese vaporoso amasijo de tul fluorescente con el que acuden a todas las ferias tecnológicas como carta de presentación es el producto más pintoresco de una potente estructura de innovación montada en torno al textil luso para proveer innovación y soluciones a sectores tan dispares como las industrias del automóvil y aeroespacial, el deporte de élite, las fuerzas de seguridad y defensa y, por supuesto, la moda.

De Phelps a Usain Bolt

El campamento base de lo que los portugueses llaman el textil del futuro se localiza en Vila Nova de Famalicão, a mitad de camino entre Braga y Oporto, a apenas 55 kilómetros de la frontera con Galicia. Es el Citeve (Centro Tecnológico das Indústrias Têxtil e do Vestuário de Portugal). De sus laboratorios salió el traje de baño encargado por Speedo con el que Michael Phelps ha sido tantas veces olímpico, o las mallas con las que compitió durante años el velocista Usain Bolt.