63 pósitos en busca de patrón mayor

E. Abuín / M. Hermida REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Casi 13.000 personas acuden hoy a las urnas para elegir a los vocales de la xunta xeral

28 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Cerca de 13.000 hombres y mujeres del mar (12.859, en concreto) están llamados hoy a las urnas para elegir a sus representantes en las juntas generales de las 63 cofradías gallegas. Es la primera vez que concurren así, en masa, a votar, dado que la que se celebra esta jornada es la primera convocatoria de elecciones generales a los órganos de gobierno de los pósitos. Nunca antes se habían celebrado al unísono. Y, además, en alguno de ellos no se ha ejercido el derecho a voto para designar a sus representantes profesionales desde hace casi una década, pues todos los procesos electorales quedaron congelados en el 2008, cuando se publicó la Lei de Pesca de Galicia, modificada un año más tarde.

Salvo en contadas excepciones, como en Baiona, donde una moción de censura dejó sin gobierno al pósito y hubo que renovarlo, o la de Vilaboa, ascendida hace poco más de dos años de agrupación de mariscadores a cofradía por orden del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), la mayoría de los patrones mayores gallegos ya han agotado su mandato.

De investigaciones y sabotajes

En líneas generales, la campaña electoral ha sido tranquila. Con sonoras excepciones, eso sí. El caso de Noia es el más llamativo. En vísperas de la campaña electoral, una demoledora investigación policial que hablaba de irregularidades en la gestión del pósito, enturbió el ambiente en la que es la primera cofradía de Galicia, con más de 1.300 afiliados. En Cabo de Cruz, la oleada de sabotajes sufridos por las embarcaciones y pertenencias de los candidatos del sector crítico con el actual gobierno de la cofradía evidenció la rivalidad por asumir las riendas del pósito.

Del polvorín a la apatía

De todas maneras, el interés va por barrios. El polvorín arousano contrasta con la calma chicha rayante en la apatía de la Costa da Morte, donde ni siquiera en las cofradías con más afiliados, como Camariñas o Malpica, han conseguido despertar el interés de más de un candidato (que aspira a la junta general del pósito camariñán).

En los casos en los que no ha habido candidaturas suficientes para cubrir las vocalías del órgano de gobierno (entre 10 y 24 según el número de afiliados a las cofradías), todo el censo se convierte en elector y en candidato forzoso y, por tanto, cualquier socio puede acabar convertido en patrón mayor.

Por contra, en aquellos pósitos en los que el número de candidatos coincide con los puestos de la junta general, no será preciso ni que los afiliados voten, sino que simplemente se levantará acta de la constitución para la aprobación de la candidatura. No son pocas las cofradías que están en esta situación. Es el caso de Sada, donde previsiblemente continuará Andrés García al frente. O Muros, Moaña, Marín, Vilaxoán, Muros, Baiona o Palmeira, entre otras.

Lo de García se acompaña con un previsiblemente porque no es hoy cuando se designa al patrón mayor. Ese momento será cuando se constituya la junta general de la cofradía, entre el 10 y el 14 de julio. Y ahí «é cando poden xurdir máis confictos», auguran fuentes que siguen el proceso electoral. Y que señalan que estas primeras elecciones están siendo un banco de pruebas que ha servido para evidenciar la necesidad de modificar algunos artículos de las normas que regulan el proceso y que se pueden simplificar los comicios en los pósitos más pequeños.

La imposición de las listas abiertas en un proceso en el que cada afiliado solo puede designar a los candidatos de su sector de producción de una de las partes de la cofradía (trabajadores o empresarios) no ha hecho más que complicar un proceso que muchas cofradías todavía no tienen demasiado claro.

primeras elecciones generales a las cofradías de pescadores gallegas